¿No es enternecedor el retrato de un simpático perro o el retrato de un niño pequeño? Las mascotas y los niños son las cosas que más nos ablandan el corazón y más nos hacen conectar con nuestra parte vulnerable.
Cuando el mundo canino y el mundo infantil se dan de la mano en la misma captura y en la misma cuenta de Instagram, la sonrisa tonta se nos torna permanente.
Hay algo extraordinario en el comportamiento humano que tienen algunas mascotas hacia sus dueños, es increíblemente tierno como un perro puede entablar una relación afectiva, e incluso maternalista hacia un niño.
La abuela de Mame, una niña japonesa de un año, consciente de la química que existe entre su nieta y Riku, un caniche gigante, no para de capturar, en adorables imágenes, las aventuras y los ratos que, bebé y mascota, comparten mientras crecen juntos.
Nos parece realmente divertido ver como Riku accede a todos los juegos que Mame le propone; jugar a las cocinitas, disfrazarse, "buscar a Wally" o echar la siesta juntos, forma parte del día a día de esta extraña pareja que parece salida de un cuento o una película infantil.
Riku cuida de Mame y toma actitudes cariñosas en sus poses, de manera totalmente humana.
La abuela de Mame ha popularizado esta relación en su cuenta de Instagram que cuenta cada vez con más seguidores; en ella también hay imágenes de Mame con otros dos caniches gigantes llamados Gaku y Qoo, pero se nota la debilidad por su blanca mascota.
Una vez más, quedamos totalmente rendidos ante la humanidad de algunas de nuestras mascotas, esas que, a veces, parecen entender mucho mejor que nosotros que es el amor, la entrega y el afecto incondicionales.
h/t: My Modern Met
