Muchos son los que piensan que todo está inventado, sobre todo en aquellas áreas relacionadas a la creatividad; hay quien, de manera deliberada, convierte la palabra inspiración en un eufemismo de plagio, el último caso se ha dado en el terreno del diseño y la alta costura, esta es la historia de Bihor contra Dior.
Bihor es un distrito situado al noroeste de Rumanía con una gran tradición cultural y folclórica y una enorme riqueza en lo que se refiere a trajes tradicionales.
Los avispados diseñadores de Dior, aprovechando la moda del "bohochic" en el que se reinventan las prendas que vistieron hippies y hipsters de la época dorada del festival de Woodstock, han plagiado de manera descarada los trajes tradicionales de Bihor sin sospechar las consecuencias que iba a tener esta apropiación cultural.
Dior, "inspirándose" en abrigos y chalecos de esta zona rumana, lanzó una colección de prendas de aire bucólico y folk, valoradas hasta en 30.000 euros, sin hacer alusión a sus claros referentes y sin, por supuesto, pagar "derechos de autor".
En respuesta a este robo a "aguja armada", la revista de moda rumana Beau Monde lanzó una original y sarcástica campaña denunciando el caso, defendiendo el derecho a defender su propiedad, su cultura y su tradición.
Artesanos y costureros de Bihor han lanzado "Bihor Coutere", una línea de ropa para que los "fashion victims" puedan comprar las prendas originales a un precio mucho más asequible que las de Dior.
Con claros y directos eslóganes como "No dejes que las tradiciones se agoten" o "alta cultura", en contraposición a "alta costura", mandan un elegante mensaje a la famosa casa de moda francesa, y es que, sabemos que es imposible no tener referencias, pero hay que elegirlas bien, que nunca sabemos lo irónica y afilada que puede llegar a ser nuestra fuente de inspiración.
Bihor Couture: Web
h/t: Bored Panda
