Cuando la mamá koala Lizzy fue atropellada por un coche en la autopista en Coominya, Australia, su adorable cachorro, Phantom, estaba con ella. Fue trasladada al Australia Zoo Wildlife Hospital y causa de un traumatismo craneal y un pulmón encharcado, Lizzy tuvo que recibir cirugía en el quirófano.
Pero Phantom permaneció siempre con ella, abrazando a su madre todo el tiempo. Desde la cirugía, Lizzy afortunadamente se está recuperando bien y madre e hijo han desarrollado un vínculo aún más íntimo y especial. ¡Nos encantan las historias reales con final feliz!
via lostateminor
