Elegir dónde hospedarse cuando se planea un viaje resulta siempre una de las decisiones más difíciles de tomar, pero no tanto cuando esa travesía será la última que se emprenda en este mundo. Mukti Bhawan o Casa de la Liberación, es un hostal cuyos clientes se caracterizan por ser gente con una expectativa de vida que no supera las dos semanas.
Por: Erik Castillo Cadena
Fotografía de Atul Loke
La Casa de la Liberación está ubicada en una de las siete ciudades sagradas de la India, en Benarés, a las orillas del Río Ganges y se dice que fue fundada por el dios Shivá, por lo que de acuerdo al hinduismo quien muera en esta ciudad quedará libre de todo pecado y de los ciclos de reencarnación o samsara.
..."quien muera en esta ciudad quedará libre de todo pecado y de los ciclos de reencarnación"...
Aún cuando la muerte es un suceso impredecible, el personal de este mítico lugar menciona que la temporada alta en el hotel se registra con más notoriedad entre los meses de mayo y junio, etapa del año en la que los termómetros llegan a alcanzar hasta los 45 grados centígrados en ese lugar, temperaturas que incluso se vuelven determinantes en el proceso mortuorio de los menguantes huéspedes.
Fotografía de Atul Loke
"Mes de mayo y junio temporada alta en La Casa de la Liberación"
Su fachada exterior con toques afables en tonos cereza, amarillo y verde contrastan de sobremanera con la ausencia de energía que proyectan los interiores en gris, lo que deja en claro que los postulados de Max Lüsher a través de su test del color en el que hablaba de los efectos; físicos, emocionales y psicosomáticos que provocan algunas gamas en los individuos han sido utilizados de manera apropiada en Mutki Bhawan.
El hotel sólo cobra los gastos de electricidad a los ocupantes de sus 12 habitaciones de aspecto descascarado que rodean un patio central mismo que da un aspecto tétrico a esa estancia fúnebre, sin embargo no todos corren con la suerte de cumplir su objetivo en el tiempo indicado, por lo que una vez superadas las dos semanas, si los clientes hospedados no han muerto, se les pide que desocupen y regresen cuando estén listos.
Fotografía de Atul Loke
Fotografía de Atul Loke
"Si después de dos semanas los clientes no han muerto, se les pide que regresen cuando estén listos"
Los enfermos terminales que desean ingresar al hostal deben ir acompañados por dos familiares, pero sólo uno se queda con él las dos semanas en esa morada que está a unos metros del Ganges, río donde algunos desahuciados se bañan para expiar sus pecados antes de su encuentro con la parca, sitio en el que también arden piras funerarias a sus riberas para incinerar los cuerpos de gente que ha decidido alcanzar otra dimensión en ese sitio.
La Casa de la Liberación, fue fundada en 1958 por el empresario Vishnu Hari Dalmia, en memoria de su abuela y por la trascendencia sagrada de su ubicación. La mayoría de sus visitantes son del estado de Uttar Pradesh, al norte de India, desde donde viajan algunas veces en ambulancia para pasar sus últimos días y alcanzar el moksha o la libertad de su alma.
Por: Erik Castillo Cadena
