Obras efímeras de arena y piedras que crean hipnóticas composiciones, por Jon Foreman
Todo tiene un fin o una fecha de caducidad. La vida, la juventud, el amor, la tristeza e incluso el arte. Todo menos la naturaleza.
Todo tiene un fin o una fecha de caducidad. La vida, la juventud, el amor, la tristeza e incluso el arte. Todo menos la naturaleza.
No tenemos ni la más remota idea del universo infinito de texturas, criaturas, colores y formas que pueblan la naturaleza y que no son visibles para el ojo humano.
La naturaleza es un ente vivo cuya única constante es el cambio y, cuando se funde con el arte, el resultado es una efímera existencia de delicada y asombrosa belleza.
El escultor vasco Andoni Bastarrika esculpe con sus manos y algunos utensilios simples como plumas, cepillos de dientes o pinceles estas impresionantes reproducciones de toros, tiburones, ballenas o elefantes.
A parte de leer, escuchar música, jugar a las palas, nadar o ver un atardecer infinito, uno de los pasatiempos más socorridos en la playa, es, sin lugar a dudas, levantar castillos de arena pero, hay gente que está a otro nivel.
¿Cuántas veces hemos construído reinos enteros con sus fortalezas, castillos y animales mitológicos durantes los eternos días de playa?