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Ocho genialidades de Stanley Kubrick en The Shining

  • Cine

“Hay algo en la personalidad humana que se resiste a las cosas claras, e inversamente, algo que atrae a los rompecabezas, a los enigmas y a las alegorías”

–Stanley Kubrick

PorAlejandro Campos

 

kubrick cinemagraphs shining 4

 

Kubrick, maestro de la imagen, la fotografía, el cine y el movimiento, no pudo ser más congruente con sus palabras. Amante de los enigmas y los enredos, la obra Stanley Kubrick está repleta de ellos. The Shining, una de mayores producciones, es considerada como uno de los grandes referentes del cine de terror.

Lo anterior, no sólo por ser la adaptación del libro homónimo de Stephen King, sino también por la genialidad en el uso de las técnicas cinematográficas. Un reconocimiento que le hace justicia al estadounidense, y su genialidad en el lenguaje del séptimo arte. En aras de develar muchos de los secretos que sólo los cinéfilos conocen, os compartimos algunos de los hechos que convierten a esta película en una obra maestra.

 

Stanley Kubrick en The Shining

 

 

La rebeldía

Stephen King aceptó feliz la decisión de Kubrick de adaptar una de sus novelas, aunque el director estadounidense no compartía los sentimientos de alegría, pues consideraba que la obra de King era “floja”, y en lugar de valorar y tomar en cuenta el guión de King, decidió escribir el propio. Este hecho causó que algunas partes del libro se eliminasen y algunas otras no permaneciesen fieles a la novela.

El personaje central, Jack Torrance, debía experimentar a lo largo de la trama una caída hacia la locura, a raíz del alcoholismo, la soledad y eventos paranormal que sucedían en el hotel, por lo que la elección de Jack Nicholson para el papel principal decepcionó a King. Lo anterior, debido a que el último papel de Nicholson había sido en la monumental película One Flew Over the Cuckoo’s Nest, y por ende, el público asumiría que el personaje ya estaba loco desde un principio. Un caso similar sucedió con la esposa del protagonista, a quien King consideró como “uno de los personajes más misóginos en el cine”, pues sus intervenciones eran únicamente para gritar y “verse estúpida”.

Tras el gran enfado de Stephen King, éste decidió readquirir los derechos de su historia, y producir una mini serie en 1997, la que pasó sin pena ni gloria. La rebeldía de Kubrick de contar su versión de la historia, sería la que finalmente le otorgó el merecido reconocimiento al director.

Stanley Kubrick en The Shining2

 

Trabajo bajo presión

Kubrick tardó cuatro meses en grabar la última hora de la película, en la que la actriz Shelley Duvall debía aparecer completamente histérica en todas sus escenas. Con un papel memorable, las actuación de Shelley es convincente debido al alto grado de estrés al que estaba sometida, por las constantes críticas y maltratos por parte del director. La icónica escena en la que Shelley sube las escaleras mientras llora y mueve un bate, se logró tras 35 tomas. Sometida a un estrés insospechado y producto de la frustración y el cansancio, las lágrimas de Shelley son reales.

Años más tarde, la actriz afirmaría que Kubrick es “atroz, casi insoportable” puesto que la locura del director llevó a que se enfermara y que su cabello comenzara a caer. Según se sabe, lloraba tanto que siempre debía mantener botellas de agua cerca para rehidratarse.

the shining Shelley Duvall

Stanley Kubrick en The Shining3

 


Los tiempos

La película fue rodada en orden cronológico, a pesar de que ello representó mucho tiempo y dinero invertido en una misma locación puesto que Kubrick se caracterizó por disfrutar de los cambios en el guión. Su manía era tal que el propio Jack Nicholson memorizaba sus líneas tan sólo diez minutos antes, y evitar trabajo en vano.

 

kubrick nicholson the shining


Bajo los caprichos de Kubrick, el equipo de producción tardó más de lo planeado en sus grabaciones en los Estudios Elstree, retrasando producciones como Raiders of the Lost Ark de Steven Spielberg (Indiana Jones, En busca el arca perdida). Dos meses antes de terminar de grabar, un incendio en uno de los estudios destruyó completamente el material, causando que el equipo de Spielberg tuviera que reconstruirlo totalmente para sus propias escenas. 

 

El mundo al revés

En 2012, Jan Harlan, hermanastro de Kubrick y productor ejecutivo de The Shining reveló que el set de la película fue construido deliberadamente para ser poco convencional y que despistara constantemente a los espectadores, quienes no sabrían a dónde se dirigen con cada paso de los protagonistas. “La gente dice que la película no tiene sentido, ¡Bien visto! Es una película de fantasmas, no debe tener sentido”.

 

Stanley Kubrick en The Shining6

 

Inspirado por el malévolo personaje del Hotel Overlook en la novela de King, Kubrick le otorgó ciertas anomalías a su propio hotel, de tal manera que desorientara a la audiencia y pareciera que es imposible escapar de él.

Existen múltiples escenas en las que pareciera que existen errores de continuidad, pero en realidad se tratan de anomalías hechas a propósito: cuartos con ventanas imposibles, puertas que no llevan a ningún lado, salones que no caben en el gran hotel. Aquí podemos consultar una gran guía que explica a detalle las anomalías de Kubrick.

Stanley Kubrick en The Shining15

 


Tomas. Otra vez.

Kubrick era un amante de repetir las escenas tantas veces como él entendiese que fuese necesario hasta encontrar ese chispazo de magia que un gesto o una expresión podían traer. Esa manía por repetir las escenas no sólo incluyó a la actriz Shelley Duvall, sino a todos los participantes de la película.

Tras petición del propio Nicholson, Scatman Crothers fue invitado para representar a Dick Halloran. Con 69 años, Crothers solía tener problemas recordando sus líneas y balbuceaba las palabras. Por ejemplo, la escena donde Halloran le habla a Danny sobre The Shining, costó al menos 140 tomas. Otro ejemplo es la escena en la que Halloran da un breve tour por el hotel, la cual requirió 85 tomas.

 


La justificación de Kubrick llegó en 1987, cuando explicó que repetir las escenas sucede “cuando los actores no están preparados. No puedes actuar sin saber los diálogos, si los actores tienen que pensar las palabras, no pueden trabajar en las emociones”.

En ocasiones, la vida de un actor interviene en la producción, como en el caso de la icónica escena en que Nicholson rompe la puerta con una hacha, misma que requirió 3 días de grabación y 60 puertas de por medio, pues el actor rompía demasiado pronto la puerta debido a su experiencia como bombero.

 

el resplandor

 

Tecnología

Kubrick era un amante de la steadicam, inventada en 1975 por el camarógrafo Garret Brown. El invento consiste en un arnés que aísla la cámara de los movimientos de su operador, de tal manera que no se afecta la toma.

Brown fue contratado por Kubrick como camarógrafo, específicamente para la toma en la que Danny conduce su triciclo por todo el hotel, aunque el reto fue encontrar una manera de seguir el movimiento de Danny, por lo que el camarógrafo se subió a un patinete y a una carretilla, hasta que una silla de ruedas modificada demostró ser la mejor opción.

Se necesitaron 30 tomas para que el director encontrara la que más le gustara, resultando en una de las mejores escenas del filme. Al final, el 70 por ciento de la película fue grabada con una steadicam.

 

the shining

Stanley Kubrick en The Shining8

 

El laberinto

El gran laberinto no era parte del libro de Stephen King, puesto que en él, Danny es atacado por arbustos y árboles cortados en forma de animales.

Obsesionado con la realidad de su película, Kubrick diseñó monstruos en stop-motion en pre-producción, y los descartó por parecer poco reales. Por ello, junto a su co-guionista, decidió sustituir los arbustos por un gran laberinto, el cual se construyó utilizando cajas de madera cubiertas de ramas. El set era tan grande que aunque el equipo y los actores contaban con mapas, era común que se desorientaran, por lo que debían gritar para pedir auxilio.

 

maze model


La escena de la persecución en el laberinto fue una de las mejores ideas de Kubrick por múltiples razones. Para recrear la nieve se usaron 900 toneladas de sal de mesa, misma que se esparció en el piso, y un par de máquinas rociaban espuma de polietireno. Además, para lograr ese efecto misterioso de la niebla, se vaporizó aceite de motor, lo que requirió que el equipo utilizara máscaras de gas.

Otra razón incluye la escena en la que Danny camina de espaldas en sus propias huellas, para la cual el camarógrafo Brown utilizó zancos con suelas que coincidían con los zapatos del niño, manteniendo sus pisadas intactas. Años más tarde, Brown afirmó que el set del laberinto lo más perjudicial para su salud en toda su carrera.

 


El final inédito

Anticipando que gran parte de la audiencia habría leído la obra de King, Kubrick creó su propio final, uno que se acercara al concepto de “emocionalmente insatisfactorio” fiel a la tradición de las películas clásicas de suspenso. Evitando caer en uno de los dos finales más probables de la historia: en que los fantasmas son producto de la mente del protagonista o que sí son reales. Kubrick encontró una tercera opción.

El final de Kubrick ocurría en un hospital, en ese final Wendy y Danny estaban sanos y salvos, aunque el administrador del Hotel, Ullman, les aclara que el cuerpo de Jack no había sido encontrado. Momentos después, le arroja a Danny la misma pelota que lo atrajo al cuarto 237. Esta escena determina que Ullman era cómplice de lo que había ocurrido y que cooperaba con los fantasmas del hotel.

Kubrick le mostró la película al publicista de Warner Brothers, Julian Senior, a quien que no le gustó el final. Una semana antes de su lanzamiento, Kubrick ordenó que el final fuera recortado y enviado a sus oficinas. Finalmente, Kubrick destruyó los clips y la única evidencia es el guión, el cual podemos leer en el siguiente video.

 

 

Y, de postre, unas escenas del rodaje.. 

 

Texto de Alejandro Campos

para Cultura Colectiva h/t listverse

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