Jeffrey Silverthorne (1946-) es un fotógrafo estadounidense que explora todo lo relativo al sexo y la muerte, así como las nociones del límite y la transgresión.
Activo desde finales de los años 60, ha ido acumulando series sobre temas extremos: la casa de una masacre, un depósito de cadáveres, burdeles o la comunidad de travestis y transexuales.
Sus obras no están exentas de voyeurismo. Más bien, Silverthorne busca una forma de exponerse aún más a sí mismo, de ser más vulnerable a fin de sumergirse más profundamente en su propia psicología, una vez dijo: "Capto imágenes para recordar, no el objetivo, sino mis propios sentimientos y reacciones".
De ahí su falta de interés por la fotografía objetiva que no traslada nada de la intensidad de la experiencia y por el contrario, su gusto por los documentos subjetivos y las imágenes estructuradas en forma de experimentos plásticos y producciones teatrales.
via Agence VU / kroutchev





























