El fotógrafo Martin Klimas tiene una habilidad especial para captar cosas que suceden en un instante.
Ahora dirigimos nuestra atención hacia sus fotos de figuritas de porcelana rotas.
Estas figuras se dejan caer al suelo desde una altura de tres metros y su sonido al romperse activa el disparador. El resultado es esta increíble exhibición de belleza caótica.

Cuando miramos a estas pequeñas estatuillas estallando en un sinfín de piezas, podemos ver fragmentos minúsculos, grandes pedazos, y miembros amputados, todo gracias a la fotografía de alta velocidad de Klimas.

Hay una energía palpable en estas colisiones que está en marcado contraste con su naturaleza de objetos inanimados. Ahora es como si estos personajes hubieran cobrado vida y se encontraran en medio de una gran batalla.






via mymodernmet