Increíbles autorretratos de un fotógrafo de 14 años
Zev, (más conocido por su apodo "Fiddle Oak") nació en el año 1999, por lo que tenía catorce años de edad, el año pasado, cuando hizo estas fotos.
Zev, (más conocido por su apodo "Fiddle Oak") nació en el año 1999, por lo que tenía catorce años de edad, el año pasado, cuando hizo estas fotos.
Edificios y construcciones imposibles, por el fotógrafo español Víctor Enrich, que torna la arquitectura en formas inverosímiles y surrealistas, a través del retoque y el montaje fotográfico.
El artista londinense Grégoire A. Meyer, capta momentos fugaces, como una salpicadura de agua, congelándolos en el tiempo en efímeros objetos, que parecen casi tangibles, evocando reacciones emocionalmente reflexivas.
El fotógrafo, residente en Estrasburgo, Julien Douvier, utiliza diversas técnicas para crear estas animaciones, bellamente meditativas, sobre la vida urbana y la naturaleza.
Nueva York a través de animaciones cinematográficas enfocadas con unas gafas.
Even Liu es un fotógrafo y artista digital con base en Hong Kong. Su obra se sitúa en la intersección entre la realidad y la fantasía.
El ilustrador y caricaturista Rodney Pike, muestra sus excelentes habilidades de fotomanipulación en estas hilarantes inserciones del querido personaje Mr. Bean en retratos históricos. Es una divertida sorpresa descubrir la expresiva cara del británico, asomándose desde un sombrero de plumas, una cabeza de largos cabellos dorados, o el reconocible retrato de George Washington. Pike combina […]
Nacido en la ciudad de Ormoc, Filipinas, Jeremy Enecio se trasladó a Estados Unidos a la edad de cuatro años. En 2008, recibió su BFA en ilustración en el Maryland Institute College of Art de Baltimore, Maryland. Actualmente reside en la ciudad de Nueva York como ilustrador freelance. Etéreas y atmosféricas, las obras digitales de […]
Aquí os mostramos algunos extravagantes y psicodélicos GIFs animados de gatos ...
Hora punta: hilarantes tomas de una intersección editadas para crear patrones de tráfico potencialmente catastróficos. Fernando Livschitz transforma una típica intersección en un baile coreografiado clonando coches, ciclistas y peatones, que casi todo el tiempo parecen estar a punto de chocar.