Las intervenciones urbanas ofrecen miles de posibilidades a todos aquellos artistas que dejan volar el arte y fluir la imaginación; la calle es el mejor escaparate que puede tener la obra de un creador. Raquel Rodrigo da un paso más allá de los grafitis y aprovecha y decora los rincones de las calles y el mobiliario urbano renovando un arte y una técnica totalmente tradicionales.
Raquel Rodrigo es la artista que ha llenado Madrid de bonitas flores hechas de punto de cruz, reinventando esta técnica de tradición centenaria que practicaban nuestras abuelas y que ahora vuelve como un soplo de aire fresco.
Aprovechando el tirón que tiene todo lo retro, lo vintage o lo folk, Rodrigo decora escaparates y modestos rincones, con flores, ramas y hojas, dándoles vida.
Para reproducir esta técnica a gran escala, la artista usa cuerdas grueras de colores vivos y mallas metálicas sobre las que monta sus composiciones.
Rodrigo no sólo ha conseguido revitalizar esta hermosa forma de bordado sino que con ello ha acuñado un nuevo término, el de "Arquicostura" ya que en sus creaciones conviven de manera simbiótica la arquitectura y la costura y lo tradicional y lo moderno.
Raquel Rodrigo: Instagram | Facebook
h/t: My Modern Met






