Porcelana, vidrio, piedra y bronce dan forma a las etéreas esculturas de Karen LaMonte

Porcelana, vidrio, piedra y bronce dan forma a las etéreas esculturas de Karen LaMonte

Con la naturaleza, la feminidad y la delicadeza como conceptos para dar forma a su arte, la escultora Karen LaMonte crea esculturas llenas de detalle y fragilidad.

En porcelana, bronce, vidrio y piedra, esta artista explora ideas en torno a las convenciones de belleza a lo largo de la historia. Rememora y actualiza tradiciones escultóricas ancestrales con siluetas evocadoras de, por ejemplo, las tres diosas de mármol del frontón del Partenón, que han dado forma a la escultura clásica y han marcado los cánones de belleza durante milenios.

Etude 13 (2017), cristal, 65.5 x 48.5 x 19 centímetros. Todas las fotos son de Martin Polak.

LaMonte concibe figuras reclinadas o posando en su serie Nocturnes and Etudes. Vistiendo vestidos o túnicas que parecen flotar y cubrir cuerpos que no existen, cada una de sus piezas transmite la misma sensación de paz y sosiego que conllevó su proceso de creación.

"Al igual que el lenguaje hablado o escrito, la belleza se moldea a partir de expresiones comunes y experiencias compartidas que constituyen los cimientos de la cultura. De esta manera, es más que una simple descripción; es el reflejo de un todo mayor, una representación visual de lo que se valora en la sociedad".

Hanako (2012), bronce, 122.5 x 50 x 44 centímetros.
Vortex (2009), vídrio, 91 x 330 x 10 centímetros.

La exposición que alberga el Munson Museum of Art y que se titula Celestial Bodies: Sculpture by Karen LaMonte, consta de 60 obras que exploran el uso que la artista hace de diversos medios. La artista yuxtapone una gama de materiales resistentes y robustos con telas de drapeado exagerado, asociadas con la suavidad y la vulnerabilidad, cuestionando las dualidades intrínsecas entre fuerza y fragilidad, visibilidad y ausencia, y solidez y transparencia.

En sus creaciones se materializan muchas de las realidades que nos hacen ser cómo somos. Alguien que puede tener una apariencia fuerte puede ser frágil y viceversa.

Reclining Lucent 3 (2022), cristal, 51.5 x 153 x 65.5 centímetros.

Cuanto más exploraba la artista las ondas y pliegues de las telas y los drapeados en sus esculturas de vestidos, más comenzaba a interpretar el cuerpo como un paisaje moldeado y definido por los elementos.

La exhibición, también incluye una serie multimedia de representaciones científicamente precisas de cúmulos que ondean etéreamente desde sus bases. LaMonte comenzó a explorar la noción del clima, y surgió su serie Weathering, que dota a las formas de las nubes de una elegante cualidad corporal.

Cumulus (1:8), vidrio.
Grupo de Cumulus (1:8) (2020–2023), varios materiales y medidas.
Reclining Etude (2017), cristal, 23.5 x 59.5 x 28.5 centímetros.

"Las nubes me intrigan porque hacen visibles las fuerzas invisibles del mundo natural".

Esta escultora tiene el don de hacer visible y tangible todo aquello que se ve y que no se ve sin importarle si es relativo a nosotros mismos o a todo aquello que nos rodea.

Karen LaMonte: Instagram

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