Cuando pensamos en fotografías antiguas siempre nos imaginamos imágenes en blanco y negro. Estas fotografías vienen a demostrarnos que las fotografías en color existían mucho antes de lo que creemos.
Las técnicas eran otras, eso sí. Antes de 1907, si queríamos una fotografía en color un colorista profesional se encarga de colorearla con tintes y pigmentos.
Esto fue así hasta que los hermanos Auguste y Louis Lumière revolucionaron este proceso con la invención de la placa autocroma, conocida como Autochrome. Utilizando granos de almidón de patata teñidos y una emulsión sensible a la luz, hicieron posible que las fotografías en color fueran una realidad sin necesidad de una coloración adicional.
Toda una revolución del color hasta que Kodak llevó las cosas al siguiente nivel con la invención de la película Kodachrome en 1935 que hizo que el invento de los hermanos Lumière se quedara rápidamente obsoleto.
Lo mismo sucedió con los negativos de Kodak, la fotografía digital hizo que la marca dejara de producir su película en 2009 y que las imágenes, en su mayoría, ya no sean palpables, sino algo que vemos en una pantalla.
Pero no olvidemos que esto es posible hoy en día gracias al trabajo y la evolución de los pioneros coloristas primero y de Auguste y Louis Lumière, después.
