Al igual que una persona en función de sus circunstancias, las ciudades cambian cuando sus luces se mezclan. Cuando la luz del sol cae, el ritmo se atempera, la relajación y el ocio se convierten en nuestra principal dedicación y todo es más de verdad. Aunque al día siguiente haya desaparecido.
Este es un diario visual de una noche de primavera.
21:00
De provincias, internacional, podría ser cualquier ciudad con su gente, sus calles y sus vehículos, pero pongamos que hablo de Madrid.
Es viernes, dato bastante irrelevante, porque ya sabemos que las ciudades, nunca duermen. Es, junto a que desde el momento en el que la pisas, si quieres, ya perteneces a ella, una de las grandes ventajas de las urbes.
Siempre habrá taxis disponibles, establecimientos en los que encontrar algo de comer y algún sitio en el que bailar, sea la hora que sea.
22:30
El mecanismo noctámbulo se pone en marcha. Mientras unos esperan, para otros (no pocos) comienza su jornada de trabajo. Esperar es algo común en las grandes ciudades, el cálculo y la buena intención del "en media hora estoy allí", no suele ser cierto casi nunca.
El resto aprovechamos para robarle a la noche el tiempo que nos quita el día y salimos a cenar, a charlar y a brindar.
Lo bueno de la noche es que en la oscuridad somos capaces de hacer lo que se supone que no podemos y de ser lo que realmente somos. Nos sentimos capaces de detener el tiempo y de percibir imágenes no aptas para todas las miradas.
Y si la noche nos hace ver las escenas desde otro prisma, Samsung Galaxy S9 nos permite capturar lo que no cualquiera puede. Gracias a su objetivo de Apertura Dual (F1.5 y F2.4) la cámara se adapta a la luz de la misma manera que lo hace el ojo humano.

3:30
Las calles se van vaciando mientras la música se convierte en nuestro antídoto para convertirnos en inmortales. Al menos por unas horas.
Quizá por eso hay quienes huyen a sus casas antes de que amanezca y el sol nos recuerde que la rutina y las obligaciones siguen ahí, donde las dejamos aparcadas durante la noche.





7:30
Pero un día más el amanecer gana la batalla y el día se hace presente. Con su nuevo despertar, con su vuelta a empezar, con sus nuevas oportunidades y una nueva vida por delante.
La que empieza hoy.




Todas las fotos han sido captadas con la Dual Camera de Samsung Galaxy S9 y su sistema innovador en el mercado Low light de sensor automático en función de la luz detectada, que nos permite hacer siempre fotos de una gran calidad independientemente de la iluminación existente.