Hubo una época de esplendor en el mundo del teatro y la cultura en los comienzos del siglo XX.
Esplendor que lanzaba sus tentáculos más allá de los espectaculares edificios en los que se daba rienda a la cultura y las artes con perfecta armonía entre continentes y contenidos, con una hermosa justicia poética.
Pero por desgracias y como pasa con la mayoría de las épocas doradas de algo, después del oro llega el abandono, la decadencia y la dificultad de mantener intacto lo bello y supremo. Algunas de estas salas fueron demolidas, o dejadas en un melancólico abandono.
Matt Lambros, fotógrafo neoyorquino, nos invita a un viaje por rincones de Estados Unidos, en los que los focos se apagaron para dar paso a la naturaleza muerta y al deterioro.
"He pasado diez años tomando esta especie de esquelas fotográficas sobre edificios abandonados que conviven con una sociedad supuestamente próspera. Mi esperanza es volver a arrojar luz sobre una hermosa arquitectura inundada de belleza, nostalgia y decadencia a partes iguales"
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via Creative Boom
