Los paisajes diarios forman parte de nuestra vida sin que la mayoría de las veces seamos conscientes de ello. Alper Yesiltas registra el paso del tiempo a través de la ventana de enfrente de su habitación, en la ciudad de Estambul.
Es difícil pensar que una pared con una sencilla ventana pueda contar cosas, y sin embargo, al ver esta serie de fotos nos damos cuenta de que todo, absolutamente todo, cambia.
La luz, el movimiento de la cortina, el color de la pared y el clima nos recuerdan que el mundo (con sus seres humanos y objetos) está en constante evolución.
"Te hace sentir melancólico. Es algo extraño" reflexiona Alper Yesiltas. "Es una ventana que nadie podía ver como yo" cuenta el fotógrafo, confirmando que las perspectivas cambian en función de nuestra posición.
Eso es lo que le empujó a comenzar a fotografiarla durante estos 12 años (entre 2005 y 2017). Cuando Yesiltas empezó a fotografiar la ventana tenía 24 años, ahora, 36.
Al verla, es inevitable que nuestra imaginación se ponga en marcha sobre lo que se esconde detrás y quiénes serán sus habitantes, pero el fotógrafo turco desvela que "no era la ventana de una casa. Daba de un pasillo de un edificio residencial a la calle. Tenía una cortina maravillosa. Pensé que sería buena idea ver el paso de las estaciones y el tiempo a través de la ventana".
Hubo una época, en 2010 en la que dejó de hacer fotos, "ya no estaba la cortina, no era lo mismo" explica. Su última foto es la de su derribo, con él, se cierra una etapa.
"Una a una, mis fotos no tienen significado, pero en conjunto sí expresan algo. Creo que nos recuerdan el paso del tiempo y que, inevitablemente, todos nos iremos algún día".
Alper Yesiltas: Website | Instagram
h/t: DeMilked















