Hay fotografías y retratos que son el testimonio de una vida entera, el reflejo del triunfal paso del tiempo; las fotos dedicadas a la vejez, son la experiencia y las vivencias pausadas en el tiempo en forma de recuerdo inmortal.
Un recuerdo inmortal que se forma a base de las historias que se cuentan y las que no se cuentan, las que quieren seguir vivas y las que quieren olvidarse, las que nos hacen mirar hacia atrás y darnos cuenta que nos han hecho ser lo que somos.

Esta galería de fotos pertenece a la serie titulada "Allowed to Grow Old" (“Permiso para envejecer”) y, consiste en retratos en blanco y negro que capturan animales en avanzada edad.
La autora de estos bellos retratos es Isa Leshko y su inspiración le viene de una experiencia personal; cuando tuvo que cuidar a su madre enferma de alzheimer tuvo conciencia, por primera vez, de la mortalidad, de la suya propia.


En el afán que esta fotógrafa tuvo por llevar a cabo su concepto de finitud, comenzó a visitar granjas para retratar a diferentes especies animales en el crepúsculo de sus existencias; después de más de una década, el proyecto artístico mutó su vocación en activismo y en una herramienta para dar voz a estas criaturas.


Algunas de las historias que hay detrás de cada retrato son tristes y hablan de los abusos y el maltrato que han sufrido estos animales; en palabras de Leshko, “Casi todos los animales que conocí para este proyecto sufrieron de abusos horribles y abandono antes de ser rescatados; es casi un milagro estar frente a un animal de granja que ha logrado llegar a la vejez”.


La mayoría de los retratos despiertan sentimientos encontrados que van desde la más absoluta ternura hasta la compasión pero, son de una belleza cruda innegable.
Leshko confiesa, “Los animales de granja rescatados suelen no confiar en los desconocidos y, ganarme la confianza de los animales que retrato, suele tomar varios días".
"A menudo paso algunas horas recostada en el suelo junto al animal antes de tomar una sola foto, ésto ayuda a que el animal se acostumbre a mi presencia y me permite estar del todo presente mientras lo conozco”.


Este precioso proyecto ha tomado la forma de un libro que está lleno de melancólicas capturas y de todas esas historias a las que han sobrevivido estos animales que han envejecido para dar testimonio de ellas.

Isa Leshko: Web