Las delirantes imágenes de la fotógrafa rusa Ilya Kisaradov (también conocida como ezorenier) expresan un nivel de vulnerabilidad que llama la atención del espectador y nos permite empatizar con cada personaje del cuadro.
Los modelos de la fotógrafa a menudo exhiben una sensación de confinamiento y aislamiento en la naturaleza que se intensifica a través de objetos como una jaula o incluso el propio pelo del sujeto rodeando firmemente su boca.
En todo el portafolio de Kisaradov, encontramos indicios de profundas emociones detrás de rostros estoicos u ocultos. Cada uno de los personajes de la colección de la fotógrafa son silenciados de una manera u otra, y anhelan liberarse y expresarse.
En el hecho de que una solitaria mujer joven esté aparentemente ahogandose en una bañera llena de follaje o un grupo de individuos asomen la cabeza fuera de la tierra, sólo para ser encerrados en una jaula, encontramos un innegable sentido de inexplicable cautiverio.
via mymodernmet













