Mientras estaba en el Amazonas estudiando sus reptiles y la diversidad de anfibios junto el Departamento de Herpetología de la Universidad de Michigan, el fotógrafo Mark Cowan se encontró con un insólito y fascinante espectáculo: un caimán cuya cabeza estaba casi cubierta de mariposas.
El fenómeno en sí mismo parece que no es particularmente inusual, la sal es esencial para la supervivencia de muchas criaturas como las mariposas y las abejas quienes a veces beben lágrimas de reptiles en las regiones donde el mineral es escaso. Lo que en verdad hace que esta imagen sea tan inusual es comprobar cómo las mariposas se organizan en tres diferentes grupos de especies encima de la cabeza del caimán.
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via colossal
