Las 100 historias finalistas del concurso «De toda la vida»

Las 100 historias finalistas del concurso «De toda la vida»

Del 27 de marzo al 9 de abril de 2026 a las 11:00 a.m (hora peninsular española), se podrá votar entre las 100 obras finalistas de 100 autores diferentes, seleccionadas por el equipo editorial de Cultura Inquieta entre las más de 10.000 imágenes recibidas, junto a las palabras que las contextualizan. De esos votos saldrán las 7 personas ganadoras elegidas por votación popular.

El periodo de votación popular para elegir las fotografías ganadoras del concurso «De toda la vida» ha finalizado oficialmente el 9 de abril de 2026, a las 11:00 a.m. Agradecemos a todas las personas que han participado en el concurso y a quienes dedicaron su tiempo a votar.

Puedes ver las historias ganadoras del concurso en este artículo.

Hemos querido reflejar en esta selección de 100 instantáneas con sus respectivos textos explicativos aquello que nos construye: la memoria, los vínculos, las tradiciones y los pequeños refugios cotidianos que nos devuelven siempre a casa.

El pasado mes de enero, lanzamos el concurso «De toda la vida» junto a Iberdrola, dedicado a todo aquello que permanece. A lo que reconocemos sin esfuerzo porque forma parte de nuestra historia. «De toda la vida» es una invitación a mirar lo cotidiano con atención: los lugares, las personas, los objetos y los gestos que nos han acompañado siempre.

Tortilla de patata. Fotografía de Blackieshoot.

Con un total de 2.000 euros en premios, el concurso estuvo abierto desde el 14 de enero hasta el 15 de febrero de 2026.

Las 100 imágenes seleccionadas junto con sus textos explicativos forman parte ahora de la fase final del concurso, donde tanto la calidad visual como la capacidad de los textos para ampliar, contextualizar o resignificar cada fotografía han sido tenidas en cuenta. De entre ellas, catorce serán premiadas.

Siete obras serán seleccionadas mediante votación popular, en la que puede participar cualquier persona.
Otras siete serán elegidas por el jurado de Cultura Inquieta.

El reparto de 2.000 euros en premios se distribuye de la siguiente manera en cada una de las categorías:

  • 300 euros para la historia ganadora.
  • 200 euros para el segundo puesto.
  • 100 euros para cinco menciones especiales.

Y como broche de oro, en breve anunciaremos las fechas de una exposición colectiva itinerante por varias ciudades españolas en la que, además de estas 100 imágenes seleccionadas junto a sus textos, el público podrá disfrutar de una cuidada selección ampliada de las mejores historias participantes. Un recorrido visual por aquello que permanece, incluso cuando todo cambia.Si tu fotografía es una de las 100 finalistas, nos encantaría que nos la hicieras llegar en alta calidad a través del siguiente formulario para poder incluirla en la exposición.

Proceso de votación

La votación es la forma de que el público elija sus historias favoritas y participe activamente en el concurso. Te explicamos a continuación cómo hacerlo.

¿Cómo voto las historias que me gustan?

Puedes votar las obras que te gusten pulsando en el corazón que se encuentra debajo de cada imagen y descripción de la misma (con el texto «Me encanta»).

¿A cuántas historias puedo votar?

No hay límite, puedes votar tantas como desees en un periodo de 24 horas.

¿Cada cuánto tiempo puedo votar?

Puedes votar las imágenes que quieras cada 24 horas.

Gracias a todas las personas que han participado en este concurso con tanta sensibilidad, memoria y mirada. Y gracias también a Iberdrola, por su apoyo y por hacer posible que esta iniciativa cobre vida.

A continuación, os compartimos las 100 imágenes finalistas, todas ellas creadas por diferentes autores del concurso “De toda la vida”, para que descubráis la historia que hay detrás de cada recuerdo. Por motivos de maquetación, algunos de los textos que acompañan a las imágenes han tenido que ser ligeramente acortados.

@soniamonterotrenor
Les vi ahí, arreglando el mundo, mientras fuera corría la ciudad, las modas, los likes.
Desde la otra acera capté como en el bar, el tiempo transcurría lento. Un café y una charla sin prisa parecían de un mundo de ayer, pero aún posible.
@photocharlyrebel
Con una cámara formato 6x6cm convertida en estenopeica y colocada en la vía del tren inmortalicé esa moneda antes de que se convirtiera en una lámina de metal. La atmósfera onírica que produce la foto alude a juegos de la infancia ya archivados en el imaginario colectivo.
@pilarqui.1
De toda la vida, los coches de choque.
La espera era infinita. Ver cómo se encendían las luces al atardecer, el olor a algodón de azúcar y palomitas, elegir el coche (siempre el azul). Cinco minutos de libertad absoluta chocando contra todo el mundo, hasta que se acababa el tiempo y queríamos más. Algunos placeres no caducan nunca.
@retratosviajeros
En el pueblo el verano se vive despacio.
Las sillas ocupan la calle, la charla se alarga y la confianza se aprende mirándose a los ojos.
Aquí los vecinos son familia y lo cotidiano es hogar. De toda la vida.
@fridaakhalo
Porcelana que acompañó las cenas de cuatro generaciones...
@monimuma
Las madreñas, huellas de tradición que aún caminan con nosotros.
@placerforesfotografia
Me encantaba salir con la cámara de mi padre a hacer fotos por el pueblo y siempre encontraba a personas maravillosas que se dejaban fotografiar, hay fotos que con los años ganan valor. Para mí, esta es una de ellas.
@pilarcastroconte
En Cádiz, en la Playita de las Mujeres, como así la llamamos, la vida se entiende así: bajo el refugio de una sombrilla y rodeados de los nuestros. No es solo ocio, es nuestra forma de cuidar la vida y los vínculos que nos unen. Aquí, de toda la vida, nos enseñaron que donde caben dos, caben tres, y que cuidar de la comunidad es nuestra mayor tradición.
@m.m.reino
En Noia, A Coruña. ¡Verbena popular, la de toda una vida!
Música, luces, risas y tradición. Momentos que unen generaciones y crean comunidad.
¡Que la fiesta nunca falte en nuestro pueblo!
@photoandtravel.eir
Volver al pueblo después de demasiado tiempo, a casa de los abuelos. Abrir la puerta y que el olor a leña te abrace antes que nadie. Es el barro, la sal, el guiso lento.., los sabores que te acompañan cuando estás lejos y que duelen un poco cuando no los tienes. Es hogar. Es memoria. Es ese lugar al que siempre perteneces, aunque la vida te lleve lejos.
@f_inma
Uno de los 92 toros de Osborne que quedan repartidos en nuestras carreteras, este es el de Guadalajara. Nos llevan acompañando en nuestros viajes desde 1956. En 1997 fue declarado bien cultural y artístico.
@natiparrafoto_movil
¡Lotería! Me devuelve a mi niñez el sonido de las bolichas chocando entre ellas mientras mi abuela las movía antes de empezar a cantar los números. Ella ya no está, pero su recuerdo vive en sus costumbres y tradiciones, y reunir a la familia para jugar a la lotería los fines de semana es algo que siempre perdurará.
@munay_nines
Imágenes que nos devuelve a la vida de antaño.
@miguelsrphoto
Es curioso cómo un plato de comida puede recordarte tanto a alguien. Cada vez que me como una croqueta, esté donde esté, siento que mi abuela Angelines está a mi lado. Uno de sus muchos lenguajes del amor es la cocina. (...)
Angelines pronto cumplirá 85 años y, aunque ya siente mucho dolor en los brazos, sigue amasando croquetas para su familia. Hace tiempo que le decimos que no se esfuerce tanto en la cocina, pero no puede evitarlo. Es su forma de querernos. Es su forma de decirnos "os quiero".
@_luciocaneva
Una infancia suspendida. La memoria colgando. Jugar a subir y bajar, son un solo movimiento.
@leonor.garcia.castan
Mirar con atención lo cotidiano es reconocer en el contorno de mi abuela la garantía de que todo sigue en su sitio. Hogar es la silueta de ella a través de la cortina.
@cabaleiro_maria
Yo no tuve abuelas, pero tuve una vecina llamada Nila que me abrió las puertas de su casa sin apenas conocerme para retratarla (...). Ya llovió. Lo mejor no fue retratarla, lo mejor fue escucharla mientras me hablaba de su vida y de su muerte que presentía próxima. Lo hacía mostrándome sus recuerdos de juventud lejos de la ciudad. Ahora ella forma parte de los míos.
@lamakinaderetratar
Éramos felices y no lo sabíamos. A la voz de "¡A merendar! el campamento Playmobil quedaba abandonado a su suerte. Éste era el premio. No necesitábamos más. Y lo que pagaría por volver a vivirlo.
@lamiradarevelada
Placeres de toda la vida; rebañar el plato.
@ser_garcia84
[Los Tres Tombs] es una tradición que rinde homenaje a Sant Antoni Abat y a los animales que durante muchos años fueron clave en la vida y el trabajo del pueblo.

Esta fiesta popular catalana involucra un desfile de carruajes tirados por caballos y otros animales, quienes dan tres vueltas (“tres tombs”) por el pueblo, un acto que simboliza la protección y buena cosecha, culminando con la bendición de las mascotas y animales de trabajo.
@fotorubik.pt
Hay gestos que perduran para siempre.
Esta foto es de mi madre cosiendo, como lo hacía tantas veces cuando yo era niña.
Recuerdo la ropa a medida, los arreglos de última hora y el cariño oculto en cada puntada.
No era sólo hilo y tela; era cuidado, era amor, era hogar.
@miss__sure
Nubes con la boca…
@lalocappelletti
De todos los hospedajes baratos en los que estuve éste fue el más despojado. En su interior, no mucho, y en su exterior, no tanto más. Sus puntos cardinales eran tan solo rutas de tierra y campos de girasoles según la temporada (…). De mañana mansas y atardeceres encendidos pero nunca nadie, en ese pueblo, se sentó en ese sillón.
@nerealoagui
Hubo un tiempo en el que la paz cabía en una cocina.
Olía a tomate, a verano lento, que no hacía ruido.

Dos sillas viejas, un cuadro y un calendario.
Cuando lo importante no era tener, sino estar.
@mil.lessima
En Ciutadella, de toda la vida,
sentarse a la fresca en verano es mucho más que una costumbre.
Es encontrarse, charlar sin prisa
y ver pasar a la gente.
Un pequeño refugio cotidiano.
@luisabel_39
La mañana entra por la ventana sin hacer ruido. Sobre la mesa, una hogaza de pan y una taza que humea.
Él sostiene la taza, como quien retiene más que café.
En su rostro, el tiempo ha escrito sin tinta.
Detrás, ella prepara el gesto cotidiano que sostiene la casa; nada se dice, no hace falta.
@vicente_dominguez__viaxeiro
El tren de la bruja: Atracción de feria donde todos los niños intentábamos robarle la escoba para tener otra vuelta gratis.
@urbanosuarez.photo
El camino era largo.., y una parada para reponer no venía mal...
@j._corts_
Nació recorriendo caminos de polvo y domingos en familia, cargando risas, sacos y alguna que otra pena.
Con los años su pintura se gastó, pero siguió arrancando fiel, testigo silencioso de una vida sencilla.
Hoy quieto, guarda más recuerdos que kilómetros.
@myriamperezmarin
Verano de toda la vida, el río hace de nevera mientras el tiempo fluye despacio.
@mayitosway
Desayunos valencianos con historia.
@trasosmeusollos
Señor observando desde el rompeolas. A Coruña. Al verlo ahí, con su abrigo y su boina, todo parece ir más despacio. El mar de siempre en el sitio de siempre, una imagen que parece no haber cambiado nunca.
@pardomercedes
De toda la vida nos escribíamos cartas, cartas manuscritas en las que nos poníamos al tanto de nuestras vidas, nos acompañábamos en la distancia y esperábamos ansiosos la llegada de las palabras de esos amigos, familiares, amantes que estaban lejos. Decíamos mucho porque dedicábamos un tiempo a pensar lo que queríamos decir, otro tiempo para escribir y otro para leerlas y responder.
@tenucen
En el mercado de Atarazanas. Recuerdos de infancia.
@kike.capture
Una tienda antigua abre sus puertas como un pequeño museo vivo, donde cada objeto y cada detalle conservan la memoria del barrio.
@j__kimori
Despensa vertical: Manos que ataban el sabor, el tiempo se volvía un ingrediente más y las casas respiraban cierta tranquilidad. Nunca faltaban, como las manos, el hambre y el sudor de quienes lo cosechaban.
@sagastifotografia
Bajo las ramas antiguas y la niebla que respira despacio, el caminante se detiene como si el bosque le recordara un secreto “de toda la vida”.
@granellvicent
De toda la vida y para toda la vida el juego del parchís perdura generación tras generación y año tras año...
@alvarezanalogo
La luz del sol, dura y honesta, dibuja sombras que nos recuerdan que, aunque todo cambie, hay elementos —la fe, el descanso, la energía del sol— que nos han acompañado "de toda la vida". Como esa luz que ha estado ahí durante generaciones, iluminando nuestros espacios y siendo testigo silencioso de nuestra evolución, desde lo más tradicional hasta el futuro que construimos.
@irefuentes.photo_
El salto del burro.
De toda la vida.
El cuerpo confiando en otro cuerpo.
Infancia y memoria.
En el mismo jardín,
de toda la vida.
@emi_vg_photo
Esta cesta de alambre es un relicario de días pasados, testigo silencioso de varias generaciones de mi familia, de manos cuya memoria perdura en el alambre oxidado y retorcido. Generaciones de amaneceres se entrelazan en su estructura.
Una cesta que lleva el peso de una historia compartida, de rutinas sencillas y del latir constante de la vida rural. Es la belleza de la herencia que se siente más que se ve.
@kotetiko
Nadie esperaba que en aquel lugar, con los mejores quesos de la ciudad, se hubiera cometido un asesinato múltiple. Aunque el detective Ramírez algo sospechó al leer el rótulo del establecimiento.
@lauraft.foto_
De fondo se escucha la radio. Nadie le presta atención, él se la lleva toda. Él que vino de lejos, tanto que cruzó el océano en una valija cargada de sueños. Como éste. Un hogar.., la familia compartiendo tiempo y risas. Mientras mi abuela horneaba galletas para la merienda. Tiempo sin prisas, sin interferencias... El parchís.
@favnaturespots
Hay vidas que no necesitan grandes logros para ser extraordinarias. Vidas hechas de constancia, de trabajo, de pasos que no se detienen aunque el tiempo pase.
Al mirarlo, es imposible no pensar en quienes nos enseñaron que la tierra no se abandona y que el camino se anda, siempre. En esas figuras que forman parte de nuestra infancia, de nuestros veranos, de nuestras raíces. Nuestros abuelos y aquella casa de campo que siempre fue refugio.
Eso es lo que permanece.
Eso es de toda la vida.
@julio_delatorre
Una partida de cartas después de comer, con el mantel aún puesto. Jugar al cinquillo, de generación en generación.
@proyectos_turutavision_emf
Antes de que existieran las grandes superficies hubo una época donde las pequeñas “ventitas” de comestibles formaban parte de nuestra existencia. Aunque ya están casi extintas, queda algún ejemplo en nuestra geografía.
@miguelcastellano_photo
De toda la vida, los libros han pasado de mano en mano.
Alguien los ha ordenado, los ha cuidado, los ha esperado.
Este librero de segunda mano lleva el tiempo encima: en las estanterías, en las pilas desordenadas, en los gestos que se repiten cada día sin hacer ruido. Aquí no hay novedades ni urgencia. Hay fondo. Hay oficio. Hay memoria.
Un lugar al que se vuelve, aunque no sepas muy bien qué buscas. Un refugio hecho de papel, luz de tarde y rutinas aprendidas.
Porque de toda la vida, el hogar también ha sido eso: alguien manteniendo vivo lo que merece quedarse.
@verolerovero
Antes, la televisión reunía a la familia en un solo lugar para ver programas juntos. Todos se reunían en la sala para ver el mismo programa, comentar lo que pasaba y compartir tiempo juntos. Hoy, los dispositivos electrónicos separan a las personas, ya que cada uno usa su propia pantalla. Aunque la tecnología avanzó, se perdió un poco ese momento de unión familiar.
@brudepell
Entre el suave sonido de la madera de los bolillos, una mano sabia guía una mano joven. Las puntas y las encajeras son “de toda la vida”: han cruzado fronteras, han resistido la industrialización y han sobrevivido al silencio.

Hoy es imprescindible que sigan latiendo en manos nuevas. Que aquello que nos define como pueblo sea “de toda la vida” y “para toda la vida."
@mendicuten
Pueblo. Verano. Infancia.
Son recuerdos que siempre vuelven a mi mente.
Libertad. Juegos. Hermanos.
Ya no tenemos la casa, y hay mucha gente que ya no está.
La vida…
@nievesortsaenz
Tendederos abatibles, secadoras .... Y los pueblos con la colada al aire en los patios, las fachadas, en las puertas, ese paisaje de sábanas al viento, camisetas, ropa interior... Paisaje de toda la vida.
@ire.ferri
Un altar para quienes se quedan es un homenaje a la devoción que mi abuelo ha demostrado a lo largo de los años hacia los amigos y familiares que ya no están. Ha conservado y coleccionado las estampitas funerarias de cada entierro y, con el tiempo, estas se han ido acumulando hasta formar un pequeño altar doméstico.
@ladelasdudas
Tender en la azotea, la ropa ondeando en los cordeles, el sol acariciándote el rostro y tu respirar tranquilo, bajo un cielo de azul intenso donde el tiempo se detiene.

Rituales cotidianos convertidos en placeres…
@zoximage
Mundaka. De toda la vida misma calle, mismos pasos caminando hacia su rincón favorito.
@torres__an
Drogas, fe y sindicatos fuertes: la prescripción definitiva.
@bydavinia
Tres pares de ojos pegados a un cristal y otro par detrás de una lente.
Al otro lado, muñecas que no se mueven, pero que guardan mil historias.

No saben de precios ni de vitrinas.
Solo saben que ahí dentro vive un tiempo donde los juguetes no tenían pantallas y la imaginación lo llenaba todo.

Durante unos segundos, ellos miran muñecas pero yo, veo la niña que fui años atrás.
@abstract_meditations
El banquillo de toda la vida desde donde se podía viajar al infinito sin saber ni leer ni escribir.
@arteconmemoria
La silla la hizo ella.
Juana.
La que ya no está.
La trenzó con anea, sencilla, de patio y de noches a “la fresca”.
Se sentaba para bordar, para hacer jabón o para mandarte traer “eso que está ahí encima de aquello” y que tú tenías que interpretar.
Pero debes sentarte siempre con falda larga porque, “hija, que si no te pica y te deja marca.”
Pero a mi me seguirán picando, para así no olvidarme de lo que un día dijiste.
@diariosenderista
El Renault 4L, conocido cariñosamente como "Cuatro latas", se empezó a fabricar en 1961.

En su primera producción este coche contaba con un motor de 747 centímetros cúbicos y una potencia de 22 caballos.

El 4L se ha convertido en toda una leyenda, un icono, historia viva de España.
@azarutxii83
Y de repente me encuentro con lo de toda la vida...
Plaza Mayor (Tábara). Azahara.
@cadiz4nia
"Hija mía, ve "an ca' la Mari" y tráeme papas y berenjenas y ¡pide la vé!
Para mí siempre será "de tó la vida" una frutería a pie de calle con sus cajas de frutas y verduras a la vista, su olor, su color... Siempre.
@gusdelapaz_fotografia
No es lo que se ve desde aquí.
Es todo lo que este lugar guarda de nosotros.
@_vicentevidal_
Pepita y Paco se casaron hace 55 años. Ella heredó las tierras de sus padres en San Carlos de La Rápita (Tarragona) en pleno delta del Ebro. De viaje de novios fueron a Valencia.
Tomé esta foto en 2022 y no he vuelto a saber de ellos. Espero que sigan igual de felices por muchos años más. El amor a veces es de toda y para toda una vida.
@davidphotosd
Desde pequeño he disfrutado de la aldea de mi abuela como un tesoro.
Un baño en el río, acompañarla en la partida de cartas, el paseo por la noche, la fiesta y su romería…
Tengo nítido el recuerdo de llevarme de su mano para darle un beso a la virgen y esa sonrisa que se le iluminaba al entrar en la ermita.
Hace un año mi abuela falleció pero seguimos disfrutando de su recuerdo y la esencia de su aldea.

En la foto aparece mi madre (su hija) acompañada de la virgen antes de salir de la ermita, y cuando saqué la foto me vino a la cabeza la imagen de mi abuela agarrándome fuerte la mano para ver a su virgen.
@bibianaarranz
De toda la vida.
Las manos ya no juegan,
pero los ojos recuerdan.
Una pelota basta para volver a ser niño.
@mabelcf_inscape
No hay nada más auténtico y nuestro que el verde de estas lonas contra el ladrillo visto. Es el paisaje urbano de una España que se protegía del calor como podía.

Un recordatorio visual de que, en la sencillez de un balcón, está toda nuestra historia cotidiana.

Donde había que ponerse de acuerdo para elegir el color, donde se congeló el paisaje urbano español en el tiempo.

Patrimonio visual de una España en desarrollo.
@lasfotosnoimportan
Ese olor a goma de borrar sin estrenar cuando empiezan las clases.
Pero no cualquier goma...
Esas que cuentan historias en las aulas, que esconden dibujos a boli, que acaban siendo muchas gomas.
Esas gomas.
@lucia.lopez_.foto
De toda la vida fueron las visitas a casa de la abuela, donde nos reuníamos junto a la mesa camilla. Bajo las enaguas nuestras piernas, calcinadas junto al brasero, mientras nuestras orejas permanecían frías como el hielo.
De toda la vida fueron las fotografías que estaban colocadas entre tablero y cristal, prensadas como flores secas, haciéndonos recordar lo rápido que pasa el tiempo.
De toda la vida fueron y serán, esos pequeños momentos alrededor de esa mesa tan especial. Una mesa donde siempre cabía uno más.
@elena_arry
Mesas de camillas, decoradas para guardar charlas lentas y las tardes eternas.
@vernem
La cafetera espera.
Como esperaban las mañanas de antes: sin prisas, sin pantallas, con la luz entrando despacio por la ventana.
El café no era solo café, era una excusa para sentarse, mirar fuera y empezar el día con calma.
Hay objetos que guardan silencios, rutinas y hogares enteros.
Y siguen ahí, recordándonos que lo esencial siempre fue sencillo.
@c.cedron
Haciendo una ruta de montaña me encontré esta carretilla en un gallinero. Me recordó a la que tenía mi padre y aquellos lejanos días en que de pequeñas, nos subía en ella a mi hermana y a mi cuando veníamos del campo de darle de comer a las vacas . La llevaba llena de hierba y a la vuelta éramos nosotras quien disfrutábamos del viaje, cómo nos divertíamos. Qué suerte haber tenido esta infancia y cuántos recuerdos me traen estos objetos de ella.
@capturandorecuer2
Porque hay cosas que nunca cambian.
Los atardeceres que huelen a tierra,
los perros que nunca fallan,
y el regreso a casa,
aunque ya no quede nadie esperando en la puerta.
@teresagbz
Las porterías: de toda la vida imprescindibles en los pueblos.
@lacamaradexenia
Entre ovejas y casas modernas. Qué lujo poder crecer en un pueblo donde todavía se escucha el silencio, donde los ritmos son otros y donde lo terrenal sigue latente. Porque, aunque lo actual a veces pese y el mundo parezca ir demasiado deprisa, todavía existen lugares donde sobrevive la cercanía, el saludar a todo el mundo, lo conozcas o no; el campo, las ovejas y la sensación de pertenecer a un lugar. Lo de toda la vida.
@victoriaiglesiasphoto
Encontré el baúl. Encontré el corral y la casa. Encontré el tul y la tela blanca de raso con forma de vestido. Encontré el pasado y un mapa lleno de incógnitas. Ella ahora ya no se puede ver en el espejo; pero su vestido se asoma a la luz, colgado de la lámpara, entre las veladuras de los años. ¿Quién se acordará de ti?
Se esfuma el tiempo. Se fue la vida y tú, ahí, anclado en una percha. No puedes hablar pero dices tantas cosas…
@belen.campos2023
Los bares con solera donde tomábamos, de niñas, el aperitivo con nuestros padres.
@bettymiguel
- ¡Niña, no te sientes encima de la cama! Vas a manchar la colcha y la vas a arrugar. Para eso, están las sillas.
Por la mañana, madrugar y hacer la cama. Las sábanas sobre el colchón. Encimera, bajera y una manta para el otoño. La luz llega desde la ventana. Detrás el cielo está más limpio que nunca.
@inframejp
Sobre la bicicleta que perteneció a su bisabuelo, mi padre enseña hoy a su nieto el arte de mantener el equilibrio. Un relevo donde la verdadera herencia no es el objeto, sino la mano que te guía para seguir adelante.
@jaimediaz_photos
Cuando el sol llegaba a la pared, se tendía la ropa. No había reloj, solo luz.
Las prendas ya no están, pero sus sombras conservan el gesto: cuidar, esperar, repetir.
Porque el hogar no siempre se ve. A veces sólo se reconoce. Y es a donde siempre queremos volver. Al hogar de toda la vida.
@encuadreinfinito
¿Qué tiene la ropa tendida que nos llama la atención? Cada imagen guarda una historia que no debe contarse sin permiso...
@alba.jimenez.fotografia
El bullicio se apaga en el pueblo. Aquí no importa los cargos ni las medallas, sólo importa el buenos días vecina, el cómo estás hoy, el ¿has dormido bien? En la cotidianidad, la realidad se muestra sin tapujos porque somos carne, hueso y mucho corazón.
@__monicasola__
La ropa tendida es una escena cotidiana que encontramos en las calles, patios y azoteas. Es la impronta de vidas, de la memoria familiar, de gestos y gustos, de estados de ánimo. Si nos detenemos a mirar podemos averiguar la esencia de quien vive en ese hogar. Los colores, tamaños pequeños y grandes, como ha sido extendido, es un gesto de toda la vida que perdura durante generaciones y que nos hace ser humanos. Tender la ropa nos permite detenernos y pensar...
@antoniotedim
Hay gestos que no se olvidan.
Manos que aunque que el tiempo las arrugue, siguen sabiendo exactamente cómo empezar, sostener, preparar. En la sencillez de una patata y un cuchillo habita una historia entera, repetida durante años en la misma cocina, bajo la misma luz de la ventana.
No es sólo un acto cotidiano, es memoria en movimiento, es hogar, es aprendizaje transmitido sin palabras.
Porque hay cosas que hacemos toda la vida, y en ellas, sin darnos cuenta, nos quedamos para siempre.
@a_punto_de_nieve
Mientras la vida pasa de largo, su fuego sigue encendido, recordándonos que aún existen rincones donde el tiempo se detiene y el alma entra en calor.
@b_mom_
Canicas: un tema serio.
@jymphoto75
Paisajes del pueblo o del barrio que te abrazan sin palabras, el lugar que siempre estuvo ahí, testigo de tu vida, recordatorio silencioso de quién eres y de dónde vienes. Pequeños refugios en lo ordinario.
@chussfoto
Los momentos más simples a menudo se convierten en recuerdos tan inolvidables que duran toda la vida.
Al final, lo único que queda son los recuerdos que creamos y las historias que compartimos con los demás.
@javierlinaresfoto
Arte y tradición se encuentran en un mismo instante espacio-temporal, creando imágenes anacrónicas donde pasado y presente dialogan. Estas convivencias simbólicas revelan la identidad cultural de un país, mostrando cómo la memoria, la creatividad y la herencia colectiva se entrelazan y siguen vivas en la sociedad contemporánea, diversa y cambiante.
@anapiscis
Subo la escalera, que huele a recién fregado, y me quedo ahí, viendo la luz del invierno que entra por la ventana del rellano. No pasa nada, pero todo está en su sitio.
@javierarcenillas
Un globo, dos globos, tres globos.
@cris.rodrigo_photo
Pan y chocolate. Tardes de juegos en la calle con amigos.
@conelfiltro.roto
La Vespa permanece quieta, como si supiese que la vida no necesita prisa.
Mientras tanto, un hombre camina despacio por las calles de siempre, de espaldas, cargando el tiempo sobre su bastón.
Aunque las fachadas cambien, la ciudad sigue avanzando al ritmo 'De toda la vida'.
@ego8284street
Siempre desaparecían misteriosamente.
@_hocical.ph
Paisaje valenciano de toda la vida.

La sociedad valenciana se encuentra íntimamente ligada a la Albufera y a las actividades que desde hace siglos se desarrollan en su entorno, como son la pesca y las actividades agrícolas, concretamente el cultivo del arroz.

Además de estos usos, el entorno del parque natural también se ha utilizado para la realización de actividades lúdicas, como por ejemplo los paseos en barca. De pequeño, mis abuelos me hablaban sobre la magia de ver un atardecer dando un paseo en barca y la verdad, cuando pude hacerlo por mi cuenta, comprendí aquellas palabras. Espero que aquellos que veáis esta fotografía también podáis sentir, al menos un poquito, esa magia de la que os hablo.
@clicksframes
Un día normal en mi ciudad.
En una vueltecita gaditana lo mismo te cruzas con el traslado del perdón, una agrupación de carnaval, currantes de to' la vida, o la charlita de las vecinas después de comprar. Cádiz, sin más.
@imvtorres
Lectura. De toda la vida, anterior al móvil, si tenías que esperar, pues te cogías un buen libro y te ponías a leer y a disfrutar de una buena aventura.
@ginabravofotografia
En un pequeño pueblo de la Alpujarra, que resiste a la masificación del turismo, aún existen rincones donde la vida pasa tranquila, las vecinas y vecinos se sientan en sillas, en las puertas de sus casas a arreglar el mundo, las partidas de cartas y de parchís, las mesas camillas siguen siendo el pulmón de cada casa y alrededor de ellas pasa casi todo.
@soniagraciaoliva
Toda la música me gusta, es parte de mi vida (toda menos eso que empieza por regue y acaba por tón), pero como dicen mis queridos Baron Rojo: Mi rollo es el rock, de toda la vida.
@itzialberdi
La expresión “de toda la vida” evoca aquello que permanece, que se transmite de generación en generación y forma parte de la identidad de un pueblo. Así son las artes artesanales de pesca: prácticas heredadas, perfeccionadas con el tiempo y arraigadas en la memoria colectiva de las comunidades costeras. Desde las redes tejidas a mano hasta las pequeñas embarcaciones que salen al amanecer, estas técnicas, de toda la vida, representan no solo un oficio, sino una forma de entender el mar con respeto, paciencia y sabiduría tradicional.
@agostime
[GL] Para toda a vida.
[ES] Para toda la vida.

Suscríbete a nuestra newsletter

Únete a nuestra comunidad. Así podremos invitarte a los eventos que organizamos y estarás al tanto de convocatorias y concursos.