La primera vez que Daniel D'Ottavio se enamoró de la fotografía, fue cuando recibió la cámara Pentax de su abuelo, y ha convertido su pasión en una exitosa carrera en los campos de la moda, los deportes y el retrato.
Mientras documenta hechos reales o crea mundos de ficción con sus fotografías, Daniel se esfuerza por producir imágenes que son auténticos reflejos de los modelos. Está a favor de la película tradicional y la fotografía Polaroid, por lo general usa luz natural y una cámara de mano para conseguir un look que se percibe a la vez contemporáneo y de "otros tiempos".
