Fotografías de bailarines desnudas recubiertas de plata, por Guido Argentini
Estamos impresionados por la serie fotográfica de desnudos de bailarines y atletas cubiertos en su totalidad por maquillaje plateado, de Guido Argentini.
Estamos impresionados por la serie fotográfica de desnudos de bailarines y atletas cubiertos en su totalidad por maquillaje plateado, de Guido Argentini.
"A veces el volcán me sonríe, pero otras veces ni siquiera me mira" susurró en una entrevista el fotógrafo Yukio Ohyama, devoto del monte Fuji. Con una altura de 3778 metros, el Fuji-san es uno de los símbolos más poderosos del país nipón y su belleza dormida, el objetivo de fotógrafos que no se cansan de adorar y capturar su magia, un reclamo para los que aman la belleza de la naturaleza más salvaje.
La definición de la belleza ha cambiado drásticamente en las últimas décadas, se transforma y distorsiona a cada momento.
Felicia Simion nos invita a través de su legado fotográfico a hacer una inmersión en su mundo onírico. Esta jóven de Rumanía se balancea entre el surrealismo y la belleza que nos otorga la realidad. Con una gran carga nostágica y de fantasía, Simion nos muestra paisajes de ensueño y el encanto que existe en la imperfección y los colores desvanecidos. Con una visión delicada y muy femenina nos invita a soñar a través de sus postales.
El fotógrafo alemán Michael Schmidt retrataba de maravilla una cierta visión del mundo estadounidense. Sus imágenes olían a chupa de cuero, polvo, coches, cafeterías con tintes setenteros, gasolineras y carreteras perdidas.
Gracias al descubrimiento y digitalización de un paquete escondido de polaroids personales, tenemos acceso al luminoso mundo de Andrei Tarkovsky.
En pocos lugares del planeta llega la primavera de una forma tan exuberante y espectacular como lo hace en Japón. La floración de los delicados cerezos es una de las maravillas naturales más majestuosas y fascinantes que nos ofrece la Madre Naturaleza.
Las fotografías surrealistas del lituano Algis Griskevicius.
El cineasta Wes Anderson (Houston, Texas, 1969) pinta de luz y color todas sus historias y te atrapa en un mundo donde todos los días son distintos y lo imposible es lo más real que puede sucederte. Todos querríamos vivir dentro de una película de Wes Anderson. Sus escenarios hiper estilizados, su puesta en escena artificiosa, sus personajes encantadores, sus bandas sonoras rebosantes de buen gusto, forman un ecosistema que nos enamora.