Alike, fotografías sensuales de Can Dagarslani
Cuando el fotógrafo turco Can Dagarslani descubrió la analografía, marginó su cámara digital en favor de una cámara analógica, lo cual desencadenó su pasión por la fotografía.
Cuando el fotógrafo turco Can Dagarslani descubrió la analografía, marginó su cámara digital en favor de una cámara analógica, lo cual desencadenó su pasión por la fotografía.
Después de que esta encantadora fotografía de un búho protegiéndose de la lluvia haya conquistado internet, Tanja Brandt, la autora de las fotografías, nos habla de ello.
He aquí unas fotos de una formación rocosa natural de la costa de Islandia que parece un imponente elefante con la trompa sumergida en el Atlántico.
En Disfiguration Portraits, el fotógrafo francés Cyril Crepin capta pacientes sometidos a cirugía facial reconstructiva. Con la ayuda de su cirujano, el profesor Bernard Devauchelle, el artista organizó sesiones de retrato intimista en el hospital donde fueron atendidos.
Una serie de extrañamente hipnónicas fotografías macro de ojos de gatos, Cada una con su deslumbrante profundidad y belleza.
La fotógrafa de Tallinn, Estonia, Liisa Luts y su marido decidieron hacer algo inusual en su boda el pasado agosto. La pareja, que lleva una pequeña compañía de fotografía y vídeo, acordó que sería Liisa quien hiciese las fotografías de la boda, usando un espejo cuando fuera necesario. El resultado nos parace magnífico, estupendas fotografías que cuentan maravillosamente bien la intimidad y alegría de la tan especial jornada para ellos.
Una cámara es un objeto delicado, al igual que un bebé. Esta similitud explica por qué algunos pícaros, incluso se echan la siesta en bolsas para cámaras.
El fotógrafo brasileño Vitor Schietti utiliza fuegos artificiales y fotografía de larga exposición para crear sus “Esculturas impermanentes”. El efecto óptico lo consigue agitando manualmente algunos fuegos artificiales, algo de postprocesado y luego combinando hasta 12 fotos en una sola imagen.
Janek Sedlar es un joven fotógrafo autodidacta procedente de la República Checa cuya especialidad es la fotografía de paisajes con un toque irreal. Se convirtió en un fotógrafo “en serio” en 2011, y la mayoría de sus cautivadoras imágenes fueron captadas en la región donde vive, Moravia, y en la reserva natural de los Cárpatos Blancos.
La serie de retratos de Viktoria Sorochinski, Anna & Eve supone una inquietante mirada fotográfica a la relación madre-hija.