La fotógrafa de Tallinn, Estonia, Liisa Luts y su marido decidieron hacer algo inusual en su boda el pasado agosto. La pareja, que lleva una pequeña compañía de fotografía y vídeo, acordó que sería Liisa quien hiciese las fotografías de la boda, usando un espejo cuando fuera necesario. El resultado nos parace magnífico, estupendas fotografías que cuentan maravillosamente bien la intimidad y alegría de la tan especial jornada para ellos.
“Sentí que quería algo distinto, no esas fotografías en las que todos posan muy guapos, y tampoco esas galerías de fotos tan cargadas y glamurosas después de ser procesadas,” dijo Luts a la revista PetaPixel, “Con todo el respeto a los fotógrafos de bodas, yo solo quería algo que fuera más ‘nosotros’… ¿Y qué podía ser más real que yo haciendo fotos de mi misma, de nosotros?”
via petapixel


























