"Dentro de ti se abre, interminablemente, bóveda tras bóveda", la fotógrafa de New York Maureen Drennan recita un verso de Arcos Románicos, el poema de 1989 del psicólogo sueco Tomas Tranströmer.
Es un poema al que vuelve una y otra vez, también hace varios años, cuando su marido Paul cayó en una depresión. Aunque realmente nunca podemos forzar la apertura de las bóvedas que se esconden en el interior de otra persona, ella fue capaz de conectar con Paul, una vez al día, por medio de la fotografía.
"The Sea That Surrounds Us" es real y a la vez ficción, compuesto tanto por retratos fotográficos de Paul en casa como de amplios paisajes fotografiados en Block Island, donde la artista pasó parte de su infancia.
De esta manera, la serie fotográfica consigue distorsionar cualquier línea de tiempo y cualquier lugar específico. Así, ocupa ese extraño submundo entre la verdad y lo que recordamos después de haber pasado.
Cuando se le preguntó si Pablo se prestó en seguida a ser fotografiado, Drennan dijo que si, admitiendo que rara vez le gustaba estar frente de la cámara antes de ese periodo. Ella al principio tenía dudas, temiendo que pudiera ser "aislarlo aún más cogiendo la cámara". Cuando lo hizo, descubrió que llegó a ser una cuerda de salvamento que los mantenía unidos.
Las imágenes de Block Island, explica Drennan, fueron como "autorretratos". El horizonte sin fin hizo las veces de su propia historia, las brechas y heridas emocionales que había entre ella misma, su pasado y su futuro. De esta época en su matrimonio, la artista confiesa, "yo era una autóctona que se sentía como una forastera".
Mirando hacia atrás, esta época de la vida de Maureen y Paul ha pasado a segundo plano. El peso de la depresión desapareció, y el abismo que separaba a marido y mujer se cerró. "He aprendido cómo funciona el perdón verdadero", escribe Dennan, y con el tiempo el dolor ha dado paso a una especie de aprecio que no existía antes.
Otro verso del poema de Tranströmer dice "Nunca estarás completo, y así ha de ser". Hay puertas cerradas y caminos inexplorados que corren a través de los entresijos de cualquier pysche humana. Drennan ha aceptado esto, lo ha interiorizado, y lo ha utilizado como combustible para su día a día: "El buen arte a menudo no proviene de lugares confortables".
Maureen Drennan: web
