El Ángelus, de Millet: una pintura conmovedora y atemporal
Hay pinturas a las que volver cuando necesitamos un hogar cálido para el alma. El realismo hunde sus raíces en la vida real de una época.
Hay pinturas a las que volver cuando necesitamos un hogar cálido para el alma. El realismo hunde sus raíces en la vida real de una época.
Septiembre es, por antonomasia, el mes de la vuelta a la vida real tras un largo verano.
Cuando viajamos, nos traemos recuerdos de los lugares que hemos visitado, en forma de objetos y de imágenes imperecederas en nuestras cámaras y en nuestras retinas.
Hoy nos sumergimos en la mirada de uno de los fotógrafos más relevantes de nuestra historia, hablamos del chileno Sergio Larraín, el artista de las mil vidas.
Casado con Rosario, una gitana de las barracas de Montjuïc, pudo fotografiar la comunidad gitana barcelonesa desde dentro.
La imaginación, cada vez, queda más relegada en el tiempo gracias a las nuevas tecnologías que no dejan espacio para ponernos a divagar sobre cómo eran las cosas en un pasado remoto.
Vivir en una ciudad tiene sus ventajas y múltiples alicientes, pero casi todos los habitantes de populosas urbes de la ciudad fantasean en diversos momentos con escapar a algún pequeño y confortable apartamento o a una casita rural aislada.
Nos sumergimos en el universo de Diego Cabezas, escultor del hierro, los espacios y las sombras.
Toda pasión, logro o decepción que se haga hoy es una derivación de lo que ya es invisible, pero en su momento fue concreto y palpable. Tomemos como ejemplos la decepción amorosa o el rechazo a la coexistencia. Dos rostros nublados de algo que, de hecho, ya no comparte el mismo espacio ni en el mismo tiempo.
Hace unas noches, nos topamos con estas increíbles fotos de la documentación de Horace Bristol sobre la cultura del tatuaje japonesa de la década de 1940 y los baños Yakuza a través del Archivo de tatuajes vintage.