Próxima parada: el metro de Nueva York en los años 70 y 80
El metro de Nueva York ha fascinado, y continúa fascinando, a los fotógrafos de muchas generaciones.
El metro de Nueva York ha fascinado, y continúa fascinando, a los fotógrafos de muchas generaciones.
Durante dos semanas todos hemos seguido, con el corazón en el puño, las noticias sobre el grupo de niños y su monitor atrapados en Tailandia. Las redes sociales y artistas de todo el mundo celebran el exitoso rescate con dibujos, ilustraciones y todo tipo de guiños y manifestaciones artísticas.
El primer cerezo en flor eterno y perenne que hay en el país asiático ha entrado en el Libro Guinnes de los Récords.
Justo ese momento en el que estamos viendo que alguien está a punto de caerse, o cuando vemos una película de terror y se va generando tensión antes de darnos el susto o si ves a alguien con un globo en la mano y una aguja en la otra, es entonces cuando contraemos cada músculo de la cara, apretamos los dientes y encogemos el estómago sufriendo esa extraña ansiedad que nos provoca anticiparnos a lo que va a ocurrir.
Todo buen fotógrafo sabe que una buena captura no sólo depende de la luz o el encuadre; la composición es fundamental para que una fotografía pase de ser corriente a ser espectacular; las mejores composiciones se consiguen en el sitio idóneo en el momento adecuado y, sin lugar a dudas, si hay un escenario único y generoso para eso, ése es la calle.
Edgar Allan Poe, Lovecraft o el mismísimo Goya con sus "Pinturas Negras" son artistas que han encontrado belleza en el lado oscuro, en todo lo inquietante y lo bizarro que tiene que ver con el infierno, la maldad y lo aberrante conectando, así, con ese gusto que muchos tenemos por lo que nos inquieta y nos produce desasosiego.
La inmensidad del mar, el juego que dan sus formas en movimientos lentos o furiosos, el reflejo de la luz en cada una de sus curvas y su gama de azules, turquesas y verdes dan un espectáculo natural que hemos contemplado mil veces y que siempre nos cautiva como si lo viéramos por primera vez.
Marvel, DC o Walt Disney se empeñan en que sus personajes conserven la eterna juventud; el superpoder de no envejecer es algo que traen de serie todos esos personajes de cómic plasmados en un papel que desafía las leyes de la caducidad, y los superhéroes de película son encarnandos por actores cada vez más jóvenes para que no perdamos la sensación de infinitud que tenemos de ellos.
Pocos momentos en el día hay tan mágicos como cuando cae el Sol y los tonos anaranjados invaden el horizonte. Especialmente en verano, cuando el ocaso se alarga y la buena temperatura hace que disfrutemos del momento.
Nos declaramos muy fans de esta nueva oleada de artesanos del Photoshop que se dedican a mimetizar a personajes de la pintura clásica en escenas actuales y entornos modernos; oficinas, clubes, roperos de tiendas, bares, casas con graffitis, salas de striptease o playas nudistas son sitios que también podrían haber visitado la Venus de Botticelli, por ejemplo; todo es posible gracias a la edicición fotográfica.