Katerina Belkina es una artista nacida en Samara, Rusia, en 1974. Creció en una familia de artistas, lo que le hizo entrar en ese mundo ya desde pequeña, alternando la pintura y el baile.

Las técnicas clásicas fueron para ella un gran aprendizaje del que se beneficiará en su trabajo, pero que no limitará su creatividad. Tras graduarse trabaja como fotógrafa comercial y es entonces cuando entra en contacto con los ordenadores. Su obra fotográfica ha sido incluida en publicaciones como National Geographic , Seventeen y Gala .
Su obra evoluciona hacia una fotografía que se da la mano con la pintura hasta confundirse en su fusión. Muchas de sus fotografías son homenajes a grandes clásicos de la pintura como Van Gogh, Renoir, Klimt o Magritte entre otros. Katerina se utiliza a si misma como modelo para crear esas composiciones de finura técnica y de gran calidad imaginativa.

A pesar de que está en desacuerdo con los estereotipos artísticos del arte masculino y femenino, Belkina posiciona su trabajo desde un punto de vista femenino, en la quintaesencia del pensamiento humano y la emoción. Belkina invita al espectador a entrar en un mundo interior, para observarlo con ojos de mujer, un mundo que tiene su propio estado de ánimo y su propia lógica.









