Desde Miajadas, en la provincia de Cáceres, surge uno de los pintores contemporáneos españoles que más nos llega al corazón.
José Massa Solís (nacido en 1935), despliega un universo cromático y una capacidad de emocionar que sigue intacta a sus 90 años.
Los primeros trazos del joven Massa llegaron de la mano de su tío, el ilustrador Solís Ávila, dibujante en ABC, quien despertó en él una pasión que nunca se apagaría.
Con apenas nueve años, ya exponía sus trabajos en la pared de su casa. Becado al llegar a los 14, estudió Dibujo Artístico en Cáceres antes de continuar su formación en Madrid y especializarse en artes plásticas, arquitectura (que abandonaría para siempre) y movimientos artísticos emergentes en París y Fráncfort.
La carrera de Massa Solís ha sido extraordinariamente intensa: más de 300 exposiciones en ciudades como París, Nueva York, Viena, Roma y Madrid; creación del mural “Cáceres, Patrimonio de la Humanidad” en la sede de la UNESCO junto a maestros de renombre; inauguración del Museo Massa Solís en Miajadas en 2008; y múltiples reconocimientos internacionales como miembro emérito de la Academia Francesa de las Artes o la Academia Internacional de Arte Moderno de Roma.
Ha sido distinguido con la Distinción Honorífica de UNICEF y con el premio “La Cultura a favor de la infancia”, así como con el galardón “Valores extremeños” por su capacidad de reflejar el alma de su tierra en cada obra.
Estilo propio: el “Massismo”
Su obra ha sido bautizada por colegas como massismo, un estilo único que mezcla impresionismo y surrealismo. En él, color y línea confluyen en obras con un magnetismo visual propio, reconocible al instante, que trasciende modas y corrientes para convertirse en un lenguaje artístico universal.
Un legado que merece visibilidad
Pese a todo, el reconocimiento público en su tierra aún parece limitado. Amigos y compañeros del mundo del arte llevan años solicitando que se establezca una Casa Museo en Extremadura que reúna y celebre su legado.
Y es que hay pocas personas tan generosas, cálidas y representativas de su región como Massa Solís.
Hoy, Massa Solís sigue creando, enseñándonos que el arte no envejece y que la luz, el color y la pasión son eternos.
Su obra es un testimonio vivo de Extremadura y del arte contemporáneo español. Reconocerlo en vida es la mejor forma de honrarlo.
Porque hay artistas que son capaces de transmitir su amor por su tierra, aunque no sea la nuestra.
Porque hay artistas que son hogar, aunque su hogar esté lejos del nuestro.
Porque hay artistas que merecen ser vistos, desde todos lo puntos posibles, por el color y el calor con el que pintan nuestra realidad.
Y detrás del artista, siempre hay una persona; en el caso de Massa Solís, un gran pintor y una gran persona que demuestra que detrás del arte hay siempre humanidad.
