'Amigurumi', el arte japonés de hacer muñecos con ganchillo
El artesanal arte de tejer haciendo ganchillo y crochet, es una tendencia al alza que no ha quedado relegada exclusivamente al terreno de la moda o al terreno de la decoración hogareña.
El artesanal arte de tejer haciendo ganchillo y crochet, es una tendencia al alza que no ha quedado relegada exclusivamente al terreno de la moda o al terreno de la decoración hogareña.
La inquieta mente del fotógrafo y creativo Benjamin Von Wong debió pensar en esa idea, la de exponer un problema global y mundial haciendo que convivan el reciclaje y el arte escultural en una impresionante intervención de más de tres metros y hecha con 168.000 pajitas recicladas.
El vibrante color es el primer nuevo azul que se ha descubierto en más de 200 años.
Llevamos años sometidos a las mentiras del Photoshop y el retoque digital; las campañas publicitarias y las redes sociales nos venden ideales de belleza ficticios modelados a golpe de ratón o de capas de edición y a los que aspiramos; estas re(quete)tocadas imágenes nos influyen y nos afectan mucho más de lo que creemos.
Hay algunos deportistas que llevan sus pasiones al límite; no les importa practicar actividades de riesgo que conlleven escalar montañas altas, hacer caída libre, conducir a toda velocidad una moto o surfear en condiciones climatológicas gélidas y adversas y es que, para algunos, no se trata de practicar un deporte es más un estilo de vida.
Steve Lear es un artista digital con sede en Londres que se autodiagnostica con una "obsesión enfermiza por las películas, la música y el Photoshop".
El Manuscrito Voynich S.XV es uno de esos misterios que siguen sin resolverse.
El cuerpo humano suma a todas sus curvilíneas formas, las miles de poses que puede adoptar; es una herramienta de expresión única con casi infinitas posibilidadees formales y es por eso que lleva siglos inspirando el arte más bello que podamos imaginar, arte pictórico, escultural y, por supuesto, fotográfico.
Los auriculares inalámbricos, lejos de facilitarnos la vida, a veces pueden causarnos auténticos quebraderos de cabeza; se pierden con la misma facilidad con que se usan pero, por suerte, hay gente que a grandes males tiene grandes remedios, sólo una condición, tenemos que tener las orejas agujereadas.
Que el fin del mundo nos pille bailando, es la primera idea que nos viene a la cabeza cuando vemos esta serie fotográfica de discotecas abandonadas que parecen haber sobrevivido a un apocalípsis y guardan, celosamente, entre sus insonorizados muros, las historias de toda esa gente que vivió allí una última fiesta.