En los centros históricos de Europa, un automóvil pequeño es mejor para sus peculiares adoquines y callejuelas.
El Microlino, un automóvil eléctrico compacto, pronto será otra opción ecológica. Acaba de pasar su última prueba y ahora puede circular legalmente en las carreteras europeas.
El pequeño vehículo tiene un diseño inspirado en la estética de mediados de siglo XX. Con casi 2.4 metros de largo, está pintado en dos colores que recuerdan al BMW Isetta de 1956. Tiene forma bulbosa sin capó distinguible (a diferencia de los automóviles convencionales) con dos faros que sobresalen en ambos laterales. Este diseño hace que el microcoche parezca una adorable criatura que atraviesa las calles.
El Microlino de dos plazas se entiende como un automóvil urbano, pero su tamaño no se consigue a expensas de la comodidad. Dependiendo de nuestras necesidades como conductores, el automóvil tiene dos opciones de batería que ofrecen autonomías de 126 y 202 kilómetros. Una vez que hayamos llegado a nuestro destino, podremos salir fácilmente del vehículo a través de la puerta frontal única. Cargar el coche también es muy fácil; el Microlino puede recargarse en cualquier toma de corriente doméstica convencional en tan solo cuatro horas. Su conector tipo 2 (Mennekes) nos permitirá volver a la carretera en una hora con la estación de carga adecuada.
La producción de Microlino comenzará en diciembre de 2018 y estará disponible en Alemania en 2019. Se espera que tenga un precio de 12,000 euros, que es menos de lo que pagaría por un vehículo de tamaño completo.
Más grande que una motocicleta pero más pequeño que un automóvil convencional, tiene una característica muy práctica: puede recargarse en cualquier toma de corriente doméstica en solo cuatro horas.
Aprendamos más sobre este automóvil en el siguiente video:
Microlino: Website
Todas las imágenes vía Microlino




