Habitualmente soñamos con detener el tiempo en un momento determinado o en alguna etapa de nuestra vida en la que hemos sido felices, pero es sólo una quimera; el tiempo sigue pasando y nosotros, que avanzamos con él, todavía no hemos conseguido pausarlo, sólo capturarlo de mil bonitas formas.
Sobre eso gira la hermosa obra de Nobuhiro Nakanishi, sobre capturar el bello y dramático paso del tiempo pero desde la perspectiva de un concepto que transmite paz y tranquilidad.
Nakanishi toma toda una serie de fotografías, de un bosque o un atardecer por ejemplo, durante un lapso prolongado; a continuación imprime esa serie de imágenes en láminas de acrílico de plexiglás y las dispone en capas, de forma cronológica, para conseguir el efecto multidimensional.
El artista japonés, además de estimular nuestra percepción espacio temporal con sus instalaciones, nos invita a reflexionar y a meditar.
En sus propias palabras "Todos estamos sometidos al paso del tiempo, sin embargo cada uno lo siente y lo percibe a su manera [...] el espectador tratará de llenar los espacios y los tiempos que faltan entre cada lámina, se basará en sus propias experiencias físicas para hacerlo..."
Sin duda, estas composiciones producen una sensación tan envolvente como el tiempo que nos rodea y que se escapa lentamente.
Nobuhiro Nakanishi: Web | Facebook
h/t: My Modern Met









