Hay mentes creativas que ven donde otros no ven, que tienen la capacidad de reinventar objetos de apariencia cotidiana en otros de aspecto innovador que mezclan tradición y frescura.
El diseño de joyas es un mundo en el que se puede imaginar de manera ilimitada y que permite crear pulseras, pendientes o gemelos que pueden ser auténticas piezas de coleccionista.
Gésine Hackenberg, es una diseñadora de joyas con sede en Ámsterdam que tiene formación clásica como orfebre, pero trabaja con objetos que se extraen de la vida diaria.
Después de aburrirse con las ideas tradicionales que la joyería tiene en su vertiente clásica, ha decidido dar una vuelta de tuerca a su trabajo transformando comunes vajillas de cerámica en diseños únicos que aprovechan los patrones originales y los dibujos de éstas.
Hackenberg adquiere platos, teteras, tazas o soperas de cerámica en mercados de segunda mano y luego los perfora cuidadosamente extrayendo piezas circulares que serán cuentas de collares y pulseras, gemelos o pendientes llenos de belleza, delicadeza y con un toque elegante.
Combinando sus piezas con plata, oro o acero crea accesorios únicos que pueden ser el remate perfecto de un outfit informal o más clásico.
Hackenberg estudió diseño de joyas en la Fachhochschule für Gestaltung Pforzheim en Alemania y actualmente es profesora en la Escuela de Artes MAD en Hasselt, Bélgica, en la que comparte sus conocimientos y sus ideas innovadoras.
Está claro que la creatividad y la imaginación sólo tiene los límites que nosotros queramos ponerles.
Gésine Hackenberg: Web







