Usando el mobiliario urbano como plancha de impresión, los artistas del colectivo Raubdruckerin (impresión pirata) con sede en Berlín, producen camisetas y bolsas impresas con tapas de las alcantarillas, rejillas de ventilación y de servicios públicos.
Los patrones geométricos y formas tipográficas de las señalizaciones urbanas, que solemos pasar por alto, permiten crear gráficos sorprendentemente ingeniosos para camisetas.
El colectivo aplica la tinta directamente en las calles y realiza los estampados sobre el terreno en lugares como Amsterdam, Lisboa y París, para luego vender sus creaciones a través de una tienda online. Lo sorprendente es que algo como esto no provenga de Japón.






