El fotógrafo residente en Bolonia Giuseppe Palmisano, crea absurdas imágenes eróticas emparejando cuerpos con piezas de mobiliario.
En sus trabajos, le interesa más cubrir la presencia del cuerpo humano que retratar los estándares convencionales de belleza.

En 2012, Giuseppe Palmisano inició una nueva exploración fotográfica centrada en la figura femenina como máxima expresión de la naturaleza. El papel —y la imagen— de la mujer ha sido siempre fundamental en su obra, y su propósito ha sido despojar esa imagen de su erotismo intrínseco.

Su talento para la improvisación y su inspiración provienen de su anterior profesión como actor.
El fotógrafo de 25 años de edad dice de su obra:
"Si tienes algo que expresar, simplemente hazlo, da igual el medio o el tipo de expresión que vayas a utilizar. No es realmente importante si fotografías, pintas o actúas".
A través de una fotografía escenificada, el cuerpo humano y los espacios cotidianos, las imágenes de Giuseppe se transforman en una atmósfera de humor y misterio, con un efecto teatral de absurdo y color vibrante, e incluso con un trasfondo inquietante y delirante. Su trabajo contiene signos de trascendencia y metáfora dentro de situaciones aparentemente realistas: las personas parecen poder escapar —o esconderse— de la presión del mundo real al entrar en el imaginario del artista.














