La fotografía erótica y redentora de Elvira Jardón

La fotografía erótica y redentora de Elvira Jardón

Sobre belleza, heridas, sobre la vida y la muerte, sobre aquello que nos gusta y que nos duele, de todo esto hablan las capturas analógicas de Elvira Jardón.

A través de su obra, la fotógrafa y escritora viguesa, Elvira Jardón, trata de afrontar el hecho de que vivir es el proceso de curación permanente del trauma que es haber dejado de estar muerta (para volver a estarlo algún día).

El arte es su manera de lidiar con esa realidad. No solo hay que aceptar la existencia, sino todas las pequeñas y grandes heridas que produce al rozarte. La belleza también es una herida, nos confiesa Elvira. 

Cuando escribo meto el dedo en la llaga del sufrimiento. A través de mis fotografías, en cambio, veo la grandeza y la magia de todas las pequeñas cosas, sabiendo que soy testigo de la más absoluta y caótica perfección y de una falta de significado maravillosa. Vivo para mirar y la vida algo increíble a lo que echarle el ojo. 

En muchas ocasiones a Elvira le gusta usar el móvil como herramienta. Considera que no solo sirve para crear un vínculo directo, instantáneo e integrado con el mundo exterior, sino que su presencia constante y asimilada en la esfera privada hace que nuestra intimidad mute.

La agilidad, la inmediatez y la presencia menos invasiva que las cámaras tradicionales que me ofrece el móvil permiten aproximarme de un modo más orgánico y fluido tanto hacia la realidad externa como hacia la realidad física más inmediata: su cuerpo.

Experimento así con nuevas formas de sensualidad y erotismo. Juego con mi autoimagen y doy rienda suelta a mi propio tipo de belleza, una belleza que antes no era capaz de ver y ahora reivindico.

Elvira Jardón: Instagram

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