Eric Wallis comenzó a pintar al óleo a la edad de siete años junto con su padre, Kent R. Wallis. Realizando caminatas a través de los bosques, montañas y tierras de cultivo rural, los dos pintaron juntos escenas de esos paisajes, tranquilas, pero a la vez conmovedoras.
Estudió con Adrian Van Suchtelen y con Glen Edwards y de ellos aprendió muchos conocimientos sobre Impresionismo. En 1990 Wallis decidió dar un paso más y organizó una exposición en The Long Gallery of Scottsdale, Arizona.
Tal fue el reconocimiento que obtuvo que, desde entonces, no ha dejado de pintar para atender la demanda de sus coloristas y alegres pinturas que ya forman parte de importantes colecciones públicas y privadas. Hoy rescatamos algunas de sus obras más sensuales en las que, el cuerpo desnudo, es el epicentro de su ojo y de su pincel.
