Makoto Aida es conocido por su "no artístico" acercamiento al arte. Su trabajo suele buscar ofender, y lo hace combinando el sentido clásico de la cultura nipona con la actual situación mundial y su particular visión de la cultura pop.
Nacido en 1965, ha estado vinculado a la creación artística desde los años 80 en una forma que siempre ha pretendido mostrar dos diferentes caras de Japón, dos caras que desprecia tanto como ama y reivindica. Desde su retrato de un salvaje y alocado Mickey Mouse y una violada Minnie Mouse, desafiando a los abogados de Disney a ir tras él, sus murales y retratos siempre se mueven entre su delgada línea que separa el ofender y el promocionar su cultura nipona.
La temática de su obra suele versar sobre el sexo, la muerte, y la política.
