El libro "Sex Machines: Photographs and Interviews" nos muestra una asombrosa subcultura americana, tanto por parte de los inventores de los artefactos sexuales como de sus usuarios.
Después de ponerse en contacto con una activa pero muy privada comunidad de Internet de inventores de máquinas de sexo, el fotógrafo Timothy Archibald finalmente se ganó su confianza y fue invitado a sus talleres y hogares.

El libro resultante es un documento poderoso y provocativo, humorístico y fascinante. Sex Machines celebra el espíritu americano de la invención mientras explora los deseos que existen entre hombres y mujeres en nuestra tan cambiante cultura.
Muchos de los inventores que aparecen en el libro de Archibald son hombres pertenecientes a familias perfectamente ordinarias que construyen sus artefactos para ayudar a reparar relaciones debilitadas o simplemente para mejorar el placer sexual de sus esposas.
Algunos inventores han ampliado y profesionalizado su afición y venden sus creaciones en eBay y tiendas para adultos on line.
Archibald cubre el amplio espectro de los fabricantes -desde el escurridizo creador del Sybian, el precursor de las máquinas de sexo, hasta inventores menos conocidos como Paul Gaertner, quien, tras ser despedido de su trabajo en la industria de alta tecnología, fundó una empresa mediante la transformación de un fabricante de pastas en un aparato sexual de alta potencia.




Después de recibir una visión apocalíptica de un futuro sin hombres, Louis Walker construye un prototipo de máquina sexual para las mujeres sobrevivientes.


Eric Reynolds afirma que su aparato salvó su matrimonio.







Jon Traven usa su dispositivo sexual como una forma de asesoramiento matrimonial basada en el cristianismo.



Al igual que el trabajo de Bill Owens, Studs Terkel o Diane Arbus, las fotografías y entrevistas de Archibald son de una belleza y un misterio inesperados.



Timothy Archibald: Web | Sex Machines: Photographs and Interview