¿Es posible vestir como pensamos?

Ser coherente no es fácil, ni tampoco un pecado no serlo, pero creer en un mundo mejor e intentar hacer nuestras pequeñas contribuciones para conseguirlo, nos hace sentirmos más conscientes, más felices y ser más justos.

 

kazuend 30877 unsplashAngela Benito

 

Reducir el consumo de plástico, utilizar más el transporte público u otras alternativas al coche, e incluso replantearnos nuestra alimentación, por suerte, parece que cada vez estamos más comprometidos con la urgente necesidad de cuidar el planeta. Pero, ¿somos igual de responsables a la hora de vestir? ¿en qué momento pasamos de comprar prendas que nos duraban años a hacernos con ropa de usar y tirar?

Solamente en nuestro país, cada persona nos deshacemos aproximadamente de unos 7 kilos de ropa al año y aún así en el mismo período de tiempo seguimos comprando 80.000 millones de prendas en el mundo.

 

becca mchaffie 580884 unsplashBecca Mchaffie

 

Camisetas, pantalones, chaquetas... acumulamos sin pararnos a pensar que la industria textil es la segunda más contaminante del planeta, solamente por detrás de la petrolera. ¿Sabíais que la producción de tejido representa, nada menos, que el 20 % de las aguas residuales y el 10 % de las emisiones de carbono en el mundo? Más que la suma de todos los aviones y los barcos de carga del mundo juntos.

¿Es posible fabricar de una manera ética camisetas que se venden después en la otra punta del mundo a 3 €? ¿De verdad necesitamos tanta ropa como consumimos? 

 

victor garcia 605537 unsplashVíctor García

 

¿Qué puedo hacer yo si me gusta la moda y/o vestir bien pero quiero ser consecuente con lo que pienso? Lo primero de todo reducir el consumo, ser conscientes de todo lo que acumulamos y pensar antes de comprar, ¿compensa tener muchas cosas de mala calidad o es mejor tener pocas pero buenas?

También reutilizar o llevar la ropa que ya no usamos a puntos donde vayan a alargar su vida o reciclarla y comprar ropa de segunda mano.

Y por último, asumir nuestras responsabilidades como consumidores y preocuparnos por saber cómo se produce lo que llevamos puesto, convertirnos en parte activa del proceso de producción textil.

¿Qué cómo se consigue esto? Con nuestra capacidad de elección. Cada vez más marcas y diseñadores priorizan en su trabajo la unión de tendencia con sostenibilidad, para que nuestra forma de vestir sea, también en nuestro compromiso, no solo un reflejo de nuestro estilo de vida, sino también de nuestra manera de pensar. 

Estas 5 marcas españolas son un ejemplo de ello, aunque nos consta que son muchas las que cada día sueñan y trabajan por conseguir que moda y respeto no sean dos términos contrarios:

 

1. Offense Studios

WhatsApp Image 2019 04 11 at 19.12.39Offense Studios

 

Detrás de esta marca de streetwear hay una comunidad de creativos enfadados. Offense Studios nació para hacer frente al malestar que les provocaba la industria de la moda en particular, y las contradicciones en general. Han llegado para ser molestos y "jugar a la ofensiva", esto es, para pasar a formar parte del juego, a la acción y hacer posible que las cosas pasen.

Hartos de las personas que proclaman una cosa y hacen otra y de la tónica de preferir lo fácil, eligen luchar por cumplir sus objetivos y apostar por calidad y coherencia frente a cantidad.

Sus ediciones son limitadas y están hechas con algodón orgánico de primera calidad, utilizando exclusivamente energía solar y eólica en el proceso de fabricación. Esto reduce en un 90 % las emisiones de CO2 frente a la media de la industria.

Todas sus camisetas, gorras y sudaderas tienen un porqué, como el mensaje  "7 billones de personas, 14 billones de caras" que hace alusión a nuestra parte más disruptiva, aquella que rompe con lo convencional o "¿Quién se ríe ahora?" como crítica y reflexión al maltrato animal.

Offense apuestan por romper con lo que, por desgracia, hemos asumido como habitual, pasar a la acción y volver a los orígenes. Nos gustan.

 

2. Green Forest

Camiseta blanca estampada alejandro 2 copiaGreen Forest

 

Desde la semilla hasta su fabricación con algodón orgánico certificado, Joaquín y Clara, fundadores de Green Forest, se involucran en la totalidad del ciclo de vida de sus prendas.

Sus piezas son atemporales y están inspiradas en la naturaleza y en la geometría. Producidas exclusivamente con tintes naturales, son libres de agentes tóxicos e hipoalergénicas y muchas de ellas van bordadas a mano.

¿Te imaginas recibir un árbol de regalo en tu casa al comprar una camiseta? Pues eso es lo que hacen en cada pedido para compensar la de CO2 emitida del mantenimiento de sus prendas en los procesos de lavado y planchado. Además ellos mismos colaboran en diferentes proyectos de reforestación.

Green Forest son un ejemplo perfecto de la corriente conocida como Slow Fashion y un gran proyecto pensado y encajado para conseguir el cambio necesario que deje a un lado la parte más superficial de la moda y empiece a valorar más la cantidad de trabajo y personas que hacen realidad nuestra ropa. Y con ello, ser conscientes, que todas ellas, el planeta y las futuras generaciones merecen estar a salvo y poder disfrutar de lo que nos rodea.  

 

3. Thinking Mu

Thinking Mu

 

"Con la producción no jugamos, porque es de comercio justo. Pero con los diseños, sí (y mucho)". Esta es la máxima de esta marca con base en Barcelona que esta temporada reivindica los veranos de toda la vida con turistas rosas quemados por el sol, de chanclas y calcetines, de Mikolápices y Frigopies, de tintos de verano en sillas de plástico con sombrillas de rayas y de souvenirs horteras que nos harán evocar esos momentazos durante el resto del año.

Thinking Mu va de autenticidad, la misma que utilizan en sus procesos de teñido sostenibles a base de flores y minerales, la misma con la que proporcionan un salario justo y digno a todas aquellas personas que forman parte de su producción, y la misma con la que han puesto en marcha su línea "Trash" hecha a partir de otras prendas viejas.

 

 4. The IOU Project 

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The IOU Project vende historias: las de las personas que están detrás del proceso de creación de cada prenda. Porque cada pieza de esta marca que produce en India, está hecha de manera artesana y viene además con un código bidi que nos permite saber, no solamente quién la ha confeccionado, sino conocer su historia personal e incluso ver su foto. 

Es cuando miramos a los ojos a alguien, aunque sea un desconocido, cuando las horas de trabajo, el esfuerzo y el cariño de esa persona, materializadas en lo que llevamos puestos, se valoran mucho más. 

 

5. Venn Brand

vennbrand

 

Nacida con vistas a las Rias Baixas, todo en Venn Brand respira a que detrás de esta marca hay alguien que apuesta por aquello que les emociona, como el arte.  

Lo suyo es el arte de hacer las cosas de una manera diferente, con mimo y delicadeza. Y es que con la ropa pasa lo mismo que con la energía, que nos presenta antes de que nos demos a conocer...

 

 

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