¡Y lo a gusto que nos quedamos cuando se nos llena la boca de expresiones tan finas y elegantes como estas!
Os vamos a ayudar a expresar lo que lleváis sufriendo en silencio durante mucho tiempo, os vamos a dar una lista (muy artística, muy barroca y muy renacentista) para mandar al personal al otro barrio, pero en vida.
Unas opciones parecidas a la rotunda, sincera y kamikaze expresión: Me suda el coño.
Eso sí, no nos hacemos responsables de las consecuencias. De nada.
Esta es la expresión matriz. Quiere decir que nos importa todo una puta mierda. La podemos utilizar modulando la voz como la niña del Exorcista para darle más dramatismo.
Esta es la que recomendamos para las cenas familiares con el cuñado de turno y sus opiniones de mierda sobre TODO. La podemos utilizar con voz de dama afectada del siglo XVIII.
Esta es de nivel experto en bordería. Mejor, como los perfumes, en tarros pequeños.
Asertividad sin tapujos. A veces es un insulto, otras veces un buen deseo. Que te jodan. ¡Ojalá!
Esta es la expresión: el que avisa no es traidor. Nuestro papo está empezando a hincharse como un pavo, no te digo ná y te lo digo tó...
Esta es un poco más suave. Muy recomendable mientras entonamos una tonadilla y dejamos claro que nos sobra todo individuo que invada nuestro espacio vital un solo milimetro.
Muy recomendable para mandar a la mieda al fanfarrón o fanfarrona de turno.
Para pesos pesados. Expresión muy recatada para mandar al sujeto a la puta mierda.
Declaración de intenciones. Viva la libertad y todo lo que nos sale de nuestro coño moreno.
No es no, pero para siempre.

h/t: Beatriz Serrano para Buzzfeed.








