Porque pueden ser una fuente inagotable de placer y alegrías, Loryn Brantz, ilustradora y creadora de contenidos de buzzfeed nos sugiere nueve fórmulas para obtener diversión extra con nuestras tetas.
1. Nos tumbamos de espaldas y las golpeamos con los dedos por los lados, y observamos cómo se mueves hacia adelante y hacia atrás
2. Embadurnémoslas de aceite y frotémoslas con un ritmo y frecuencia constante
Esto es divertido, tanto con o sin pareja de juegos. Se vuelven increíblemente resbaladizas..
3. Nos ponemos un sujetador fino y ligero, que nos quede un poquito grande de tamaño
¡Sintamos la libertad!
4. Apoyemos un bowl de ganchitos sobre ellas.
O de patatas fritas, o pretzels, o cualquier tipo de snack. Nuestras tetas se convierten en una mesita, pero mucho más convenientes.
5. Frente a un espejo, nos tocamos y pellizcamos los pezones y vemos todas las cosas extrañas que hacen.
Los pezones pueden pasar de duros a blandos en un periquete. Incluso sólo la mitad del pezón puede ponerse duro. ¡Ay, las maravillas de la naturaleza!
6. Observemos en un espejo cómo rebotan mientras tenemos sexo. O sencillamente saltando.
Es incluso sorprendente el ver lo mucho que pueden llegar a rebotar..
7. Démoslas un verdadero y tonificante baño de espuma.
Una excelente ocasión para aprovechar y apreciar si encontramos alguna posible anomalía que afecte a su salud.
8. Pongamos un poquito de perfume en ellas.
El calor que desprende el pecho hará que el perfume se vaya evaporando y disfrutemos de ese precioso aroma durante todo el día.
9. Usémoslas para afianzar sobre ellas el libro que andemos leyendo.
No importa en absoluto si el tamaño de nuestros pechos no nos permite disfrutar plenamente alguna de estas actividades, ¡hay un montón de ellas para senos de todos los tamaños! La cuestión es no dejar de explorar y disfrutar de nuestros cuerpos.
via buzzfeed
