Tu primer recuerdo no fue cuando aprendiste a montar en bicicleta, cuando se te cayó tu primer diente o cuando te enamoraste en el patio del colegio. Tu primer recuerdo fue disfrutar, en pantalla grande, de esa película que te hizo volar en tu infancia.
Desde entonces, estamos seguros de que tu cabeza no ha parado de “montarse películas”.
El cine es, para muchas personas, una tabla de salvación en momentos en los que la realidad nos invita a escapar de ella, pero a la vez, es un vehículo perfecto para conocer otras realidades.
Es por eso que desde 1995, la ECAM (Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid) ha dado cabida a muchos de esos cinéfilos y de esas cinéfilas que han querido convertir su pasión en una profesión.

La ECAM y nosotros sabemos que una persona amante del cine que siente como un verdadero ritual apagar el móvil, desconectar sus pensamientos y entregarse al placer de vivir una ficción ya sea en casa o en esos santuarios que son las salas, tiene muchas características que lo diferencian del resto de los mortales. Vamos a definir 10 de ellas. Te invitamos a que compruebes con cuáles de ellas te identificas:
1. Piensan que están en una película cuando escuchan música por la calle
Sus playlists son la banda sonora de su trama y las calles son los platós y los espacios en los que suceden sus secuencias mentales.

2. Su óptica y su perspectiva vital cobra sentido a través de una lente
No entienden la realidad si no es a través de la lente de su cámara. Creen que todo es susceptible de ser filmado e inmortalizado.

3. Les gusta recurrir a la melancolía
También les flipa escuchar música triste en la intimidad de su habitación, apoyar la cabeza en la ventanilla del autobús con la mirada perdida u observar la lluvia por la ventana degustando un café en medio de una crisis existencial.

4. Le ven potencial a cualquier historia que les cuentan
Estas personas no sólo escuchan lo que les cuentan los demás, lo anotan porque cualquier historia o anécdota puede servirles para escribir una trilogía llena de giros argumentales y golpes de efecto.

5. Viven lo que les pasa como si fuera una ficción
Seguro que en más de una ocasión han vivido ciertas situaciones como un musical, una peli de terror o un thriller. No pueden parar de crear y de inventar.

6. Todo lo que les pasa puede dar para un guión
Su frase favorita es: “mi vida da para un libro”. Sus blocs de notas son un apéndice más de unos cuerpos que tienen el constante impulso de hiperbolizar y plasmar por escrito cualquier suceso por mínimo que sea.

7. Hacen su propio montaje de cualquier hecho que viven
Tienen una habilidad increíble a la hora de ordenar ideas y sacar conclusiones para que sus películas mentales queden perfectas.

8. Sienten la butaca y la gran pantalla como su hogar
Un sábado por la noche a lo mejor no les convences para una fiesta loca, pero si la oferta incluye cine y palomitas, puede que se sumen hasta en pijama.

9. No montan reels para las redes sociales, montan largometrajes
El contenido de sus redes sociales bien podría arrasar en la próxima temporada de premios cinematográficos.

10. Saben que en algún momento, van a escribir “su propia historia”
Confían en que no solo van a dar forma a las ideas con las que sueñan, pretenden reescribir la historia del séptimo arte.

Si como mínimo te has visto reflejado o reflejada en siete de estas diez características, tenemos claro a qué deberías dedicarte y ya te hemos dado pistas del sitio perfecto en el que podrías formarte para ello.
La ECAM no es solo una escuela de cine, es una cantera de talento donde el audiovisual cobra vida. Desde 1995, sus aulas y platós han visto nacer a cineastas que hoy marcan el pulso del sector, como Sandra Romero (Por donde pasa el silencio), Rodrigo Sorogoyen (Los años nuevos, As Bestas), Pilar Palomero (Las niñas, Los destellos), Alauda Ruiz de Azúa (Cinco Lobitos, Querer) o Paco Plaza (REC).
Aquí el cine se aprende haciendo, rodeado de profesionales que pisan a diario sus aulas, platós y salas de posproducción.
Más que una escuela, la ECAM es una comunidad, un punto de encuentro donde la industria y la pasión por contar historias van de la mano.

El valor de la escuela queda reflejado en un dato: por sexto año consecutivo la escuela se mantiene en el ranking de las 15 mejores escuelas de cine según el Hollywood Reporter.
La ECAM ha mantenido su posición en este listado gracias a su compromiso de acercar la realidad de la profesión al aula. Esto supone la puesta en valor del cine a través de la educación, formando a las próximas generaciones del sector audiovisual.
También, pone a disposición de su alumni y empresas del sector una bolsa de empleo que fomente la inserción laboral de los graduados de sus distintas titulaciones, tanto en Diplomaturas como Posgrado, y el departamento de Talento ECAM, destinado a acercar la escuela a la industria, ayudando a tejer vínculos entre los alumnos y las empresas del sector mediante prácticas, ofertas de trabajo y talleres.

Uno de los valores de la ECAM es que el cine se hace y, por ello, está equipada con más de 8.500 m² de espacios para uso del alumnado de la ECAM. Platós, taller de construcción, sala de cine, laboratorio de fotografía o aulas equipadas para la mezcla de sonido y de montaje, entre otras.
Por ello, su sistema formativo de Diplomaturas se basa en un curso común, donde el alumnado pasará por todas las jefaturas de una producción audiovisual y después se especializará, durante dos años, en un área en específico: Dirección, Montaje, Guion, Dirección de Fotografía, Producción, Dirección de Arte, Cine Documental y Sonido.
La ECAM, además, ha ampliado su consolidada oferta de Posgrado con dos nuevas titulaciones: el Máster en Restauración y Preservación Fílmica y el Máster en Entertainment Marketing. Estos nuevos másteres se añaden a los ya consolidados como el Máster en Coordinación de Clearance, Máster en Inteligencia Artificial y Big Data para la Industria Audiovisual y Máster en Gestión para Proyectos Audiovisuales, entre otros.

La ECAM, en su 30 aniversario como escuela de referencia dentro del sector audiovisual, ha puesto en marcha el nuevo programa formativo Escuela de Oficios, con una oferta académica que fomenta el talento con cursos muy asequibles y subvencionados para formarse en los distintos oficios del audiovisual.
De este modo, la ECAM crea valor y marca la diferencia en el sector educativo acercando la empresa al alumnado, y favoreciendo la inserción laboral de las nuevas generaciones de profesionales, fortaleciendo la formación continua y la especialización y el reciclaje de los profesionales en activo.
Si quieres cumplir los sueños de miles de amantes del cine que esperan con ansia a conocer qué historias y qué ficciones tienes que contarles, empieza por cumplir el tuyo.