Los Papas deben atender con frecuencia a grandes multitudes en escenarios al aire libre, así que, como todos los demás, deben lidiar con el caprichoso clima.
La vestimenta papal incluye por lo general un gorro (solideo) y pequeñas capas, ya sea una pellegrina blanca o una muceta roja, todos estos complementos son muy sensibles a las ráfagas de viento.
Con los años, los fotógrafos han captado muchos momentos en los que el viento ha barrido el solideo del Papa o le ha envuelto momentáneamente la cabeza con su propio manto.











