Cualquier tipo de manifestación artística, llama poderosamente nuestra atención, y somos muy fans del arte hecho comida o de la comida hecha arte; el food art es una tendencia que ha venido para quedarse.
También somos muy fans de todo lo ambiguo, de todo lo que no es lo que parece, de eso que juega con nuestros sentidos y engaña a nuestros cerebros para darnos a entender que hay desconciertos que son absolutamente deliciosos.
En la gastronomía que crea el chef Ben Churchill se mezclan el food art y la ambiguedad en una serie de trampantojos que os van a dejar ojipláticos y os van a hacer debatiros entre si os gustan u os horrorizan.
El arte de Churchill es tal, que su serie de ilusiones ópticas ocultan deliciosos postres con la apariencia de objetos inanimados o platos completamente diferentes.
Churchill es un maestro en la formación de su pannacotta, bizcochos y jaleas para imitar el tamaño y la forma de lo que está tratando de imitar; los resultados son tan extremadamente convincentes, que solo os daréis cuenta de que son golosinas una vez que metáis la cuchara.
"En la gastronomía que crea el chef Ben Churchill se mezclan el food art y la ambiguedad en una serie de trampantojos que os van a dejar ojipláticos [...]"
Churchill ha sido chef durante más de 10 años, pero solo en los últimos dos años ha intentado hacer pasteles y postres; como él mismo declara, "Decidí aprender lo básico pero, decidí pasar a la comida mimética, solo para ver qué se podía hacer".
Ben se permite que la inspiración le provenga de cualquier parte, aunque sea de lo más cotidiano, lo que da como resultado creaciones inesperadas como cigarrillos de pannacotta en un cenicero o una esponja de limpieza con "espuma" o más bien una espuma de leche dulce.
Churchill publicó su primer libro, "Food Illusions vol. 1" en 2017 y está disponible en Amazon; ¿Os entran por el ojo estos postres que no son lo que parecen?
Ben Churchill: Web | Instagram
