En un refugio para perros estaba Nora, un Pointer Inglés que fue rescatada por una familia que nada más verla y según relatan, se enamoraron de ella. A pesar de que había sufrido abusos y malos tratos, la naturaleza noble y tierna de la perrita brillaba con tanta fuerza, que no pudieron evitar adoptarla.
Cuando pasaron 7 años, la familia creció hasta tener tres hijos, tres perros y tres gatos de rescate. Nora se lleva estupendamente con todos ellos, en especial con el último huesped que ha llegado al hogar, Archie, un precioso bebé de 8 meses.
Nora y Archie tienen un lazo tan fuerte, que la madre empezó a fotografiar sus hazañas diarias, en particular sus siestas conjuntas supervisadas y publicarlas en su cuenta deInstagram. Querían mostrar al mundo la nobleza y bondad de Nora para concienciar sobre la importancia de rescatar animales que viven deseando dar y recibir amor.
via Bored Panda







