Los hosts son hombres jóvenes que ofrecen compañía a las mujeres a cambio de dinero. Invaden las calles de Japón, concretamente, 3.000 host trabajan cada día en Tokio concentrados principalmente en “Kabuki-Cho”, el barrio rojo de la ciudad.
Los chicos trabajan generalmente en un tipo de club (“Host Club”) dedicados a este fin. En ellos las personas se pueden dejar entre 50 y 100 euros por consumición. Los host suele ser chicos muy jóvenes que cuidan mucho su apariencia, con esmerados peinados, trajes y zapatos de punta, aunque en los últimos tiempos, el concepto inicial, tiende a la diversidad ya que hay tantas posibilidades como gustos y preferencias existan.
El objetivo es claro, fidelizar a las mujeres que requieran este servicio, entre palabras, compañía y alcohol. Un host y su dama “juegan” a ser una pareja perfecta desde el punto de vista femenino. Una alternativa para huir de la soledad de la gran ciudad, escapar de la realidad y creer, al menos por unas horas, que el amor perfecto existe.
