La brasileña Maya Gabeira surfea la ola más grande del año y bate el récord del mundo
La surfista brasileña Maya Gabeira es la reina de las olas grandes. Anteriormente ya había roto el récord de la ola más grande surfeada por una mujer.
La surfista brasileña Maya Gabeira es la reina de las olas grandes. Anteriormente ya había roto el récord de la ola más grande surfeada por una mujer.
En Indonesia, la mayoría de su población tiene ojos de tonos oscuros, pero una tribu de una isla de ese país sorprende al mundo por sus ojos excepcionalmente azules y de un particular brillo profundo debido a una rara condición genética.
Hay muchos tipos de amores; a personas, a animales, a objetos, a recuerdos y a lugares. Los bares son algunos de esos metros cuadrados por los que transcurre la vida a base de historias.
Se abre el telón, se cierra el telón. Son dos movimientos que teníamos grabados y normalizados cuando acudimos al teatro. Después de la pandemia, actos que eran cotidianos, han estado desapareciendo y en el mundo de la cultura y más concretamente en el teatro, están corriendo peligro que se esfumen de nuestra mente.
Si nunca tuvimos gato y nos preguntamos quizá cómo sería tener un gato, pero le tememos al compromiso de adoptar uno, un hostal en Japón nos permite probar esta experiencia sin adquirir el compromiso.
Playas desiertas e idílicas en pleno agosto, mesas y casas impecables, cuerpos perfectos... Esta fotógrafa tailandesa ha querido poner de manifiesto que, a menudo, lo que vemos en las redes sociales no se corresponde con la realidad.
La saga Alien es, sin lugar a dudas, un universo por descubrir, un lugar donde nadie escuchará nuestros gritos sobresaltados.
En todo grupo de colegas que se precie, siempre hay alguno o alguna que tiene que liarla a la hora de hacerse una foto grupal.
Muchos miles de aprendices de haters siguen esta cuenta de Instragram. Un espacio perdido en la infinita red para lo anti-inspiracional, un feed en el que lanzar a los cuatro vientos que no, que la vida no es maravillosa, que también puede ser-y de hecho lo es- un poco cabrona.
En los tiempos que corren ser testigos de la materialización de sueños en forma de jóvenes proyectos es toda una alegría.