Nacido en 1944 en Legnano, Gianfranco Ferré se graduó en arquitectura por la Universidad de Milán con summa cun laude. Pero su vasto conocimiento en proporciones, volúmenes y texturas… lo brindaría a la alta costura.
Sus impecables diseños de inspiración arquitectónica le valieron el título de “arquitecto de la moda”. Estuvo al frente de la histórica maison Christian Dior entre 1989 y 1996. Durante ese período, Ferré concibió colecciones de haute couture que tendían puentes entre las dos disciplinas: moda y arquitectura.
Con sus estudiadas puntadas, el modisto italiano mantuvo vivo el legado de Dior, quién escribió: “Quiero que mis vestidos sean 'construidos', moldeados sobre las curvas del cuerpo femenino cuyos contornos deben estilizar”. Reconocidas top models como Claudia Schiffer o Carla Bruni desfilaron para él y lucieron sus exóticos diseños caracterizados por el uso del color dorado combinado con negro o rojo, los ricos tejidos, diseños barrocos y estructuras arquitectónicas.
Entre los modelos de las colecciones firmadas por Ferré destaca el icónico Palladium Dress, presentado en la colección de primavera/verano de 1992. Un traje largo de inspiración griega confeccionado en una vaporosa gasa blanca que destaca por su escote profusamente decorado con pedrería y sus mangas que recuerdan a las volutas de una columna jónica.
Además de por su belleza, el vestido ha trascendido a la cultura popular porque sirvió de referencia a Naoko Takeuchi, creadora del anime Sailor Moon, para concebir la vestimenta de la princesa Serenity, protagonista principal de la serie.


