Una imagen vale más que mil palabras, y en muchas ocasiones, una imagen vale mil risas.
Siempre hago el símbolo de okey con el pulgar después de examinar una vagina, nada que me asuste en absoluto
Si necesitamos usar en alguna ocasión alguna instantánea libre de derechos de autor, recurrir a la fotografía de archivo es una posible solución porque es un negocio próspero, pero, quizás, no sea la opción más acertada porque, también, está siendo una fuente inagotable de comentarios irónicos e hilarantes en la red.
Las fotos de archivo se están convirtiendo en una categoría pictórica en sí misma porque son perfectamente reconocibles y establecen unos patrones, cuanto menos, absurdos. Se busca conseguir una imagen atractiva más que real, olvidando, en muchas ocasiones, qué pretende reflejarse, cómo de serio es lo que se representa y, por supuesto, obviando toda naturalidad en la composición. Cuando vemos en la red una foto de archivo, sabemos que es una foto de archivo.
Además, se representan tópicos, ideas, conceptos y escenarios diferentes, desde una perspectiva en la que se mezcla lo rancio, lo remilgado, lo cómico, y lo bizarro en perfecto equilibrio. Los modelos/actores tampoco ayudan a dar credibilidad al conjunto. Especialmente en el caso de las imágenes de archivo relacionadas al mundo laboral, se transmite, en muchos casos, la idea de que no se tiene ni idea de lo que se pretende mostrar, y en consecuencia, el hashtag #BadStockPhotosOfMyJob (#MalasFotosDeArchivoSobreMiTrabajo), que originalmente fue iniciado por la comunidad científica, ha sido viral en los últimos tiempos.
A continuación os dejamos una desternillante galería con algunas de las imágenes que circulan por la red con este hashtag y los ingeniosos comentarios que muchos trabajadores están haciendo sobre cómo ven representadas sus profesiones en ellas.
Normalmente golpeo a la gente en mitad de la cara con mi martillo de reflejos
Y el Señor dijo: “Deja que haya Oxicodona”. Y hubo oxicodona, y la oxicodona fue buena. Y hubo mucho regocijo.
Cuando estoy haciendo una investigación en la biblioteca, siempre llevo puesto mi birrete. ¿Cómo va a saber la gente si no que tengo una carrera?
Como ecólogo, puedo asegurar que mis días consisten en auscultar árboles vistiendo una innecesaria bata. Es la única manera correcta de identificar vida salvaje
Como enfermera psiquiátrica, normalmente les pongo a mis pacientes unas gafas de Realidad Virtual mientras yo hablo con sus sillas de ruedas
Así es exactamente cómo me veo cuando escribo
Quiero señalar que no tengo ni idea de lo que este “científico medioambiental” está haciendo pero sí puedo decir que su postura de derrotado es correcta
Los físicos siempre vestimos batas, sobre todo cuando olvidamos el resto de la ropa en casa
Hora feliz en el laboratorio. Chín, Chín!
h/t: Blog Arfido
