Cuentan, que en Australia todo es, como un millón de veces más peligroso. Bueno, tal vez lo que no nos han contado es que todo también puede ser un millón de veces más tierno. Un par de animales huérfanos, de un centro de rescate en Victoria, Australia, se han convertido en grandes amigos. No, no son un gato o un perro. Es Australia, después de todo.
Anzac, un bebé canguro, y Peggy, un bebé uómbat, se convirtieron en compañeros de jaula después de ser rescatados. Lo cual desarrolló un vínculo que cambiará para siempre la definición de la palabra "tierno".